Un edificio... a velocidad de la luz...

Desde el cielo ví a un hombre joven caminar... con su traje negro y un maletín en su mano izquierda.
Una mujer, tal vez con la cabeza envuelta en lo mal que hubo dormido en la noche anterior, compraba café frappé como ese que venden en las tiendas de autoservicio cuyas franquicias encuentras en cada esquina...
Al salir caminó en sentido contrario al que iba ese joven hombre en traje... y durante un momento infinito y a la vez fugaz... se vieron a los ojos, detenidamente... sintiendose extraños...
Y yo pensé...
A veces quisiera tener 16 pisos de escaleras de madera para bajar corriendo... muy rapidamente...
Y eso no tiene sentido... igual que yo...
NOTA: Pensándolo bien tiene más sentido que despedirse y saludar con la misma palabra...
Ciao
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