Ana
Ella es Ana...
Verla así fue una de las mejores expriencias de mi vida...
Destrozada... frágil... dolida... lastimada... pero viva... viva como nunca....
Amanecía... su departamento era siempre un lugar ordenado y pulcro... era un santuario....
En uno de los cuartos de su departamnto había un caballete con un lienzo.... cubierto por una sábana...
Ese día era todo distinto....
En el aire se respiraba el olor a café... pero un olor distintivo que hacía denotar que era café preparado a mitad de la madrugada..
Era ya mediodía... pero la luz apenas se colaba por esas gruesas cortinas... en el filo de las mismas, los delgados rayos de luz se veían atestados por el polvo, que danzaba en un vaivén armónico aunque impredecible...
Ella estaba ensimismada en sus propios pensamientos... tenía los ojos hinchados, el cabello revuelto, su rostro demacrado denotaba un cansancio enorme, había manchas en sus manos... estaba ausente...
Bajo sus pies había una sábana...
No sé con que motivo ni bajo que pretexto una mujer esa noche había preparado café y había buscado sus viejos libros y cartas... había tirado sus fotografíasy retratos.... había quemado todo aquello que le pareciera fuera de lugar... una hoguera de todo cuanto había pretendido ser y no era... había bailado un vals a media noche con sus fantasmas...
Le vi frente a mis ojos... era como si yo hubiera regresado horas en el tiempo en ese mismo lugar... y sin que ella me viese, yo contemplaba su batalla.... y le vi bailar... le vi llorar... le vi reír y gritar y volver a reír... le vi nacer... le vi pintarse en un lienzo que había esperado años para ser lo que fue destinado a ser...
Con la mano temblorosa quitó la sábana del caballete... develó un blanco lienzo, puro... dió un suspiro... una lágrima solitaria cayó hasta la comisura de sus labios... la primera de muchas más... y un suspiro más asomó de su boca... caminaba por su casa en busca de su niña, de su ángel, de aquella persona que fue y dejó de ser hacía ya mucho tiempo... pero cada lugar en que buscaba era un pasado para ella... era un máscara que había estado en su rostro varias veces antes...
Y fue así como sus libros empezaron a arder en su chimenea, como los cristales de sus cuadros reventaron al ser estrellados en el piso...
Y de repente se detuvo frente al lienzo... en silencio trazó poco a poco las líneas... al principio temblorosa... lentamente.... a medida que se acercaba la mañana sus trazos cambiaban... cada vez más firmes y rápidos... como si dependiera su vida del siguiente trazo....
Sus ojos comenzaban a llover sobre sus manos... y su voz comenzaba a quebrarse... una de sus manos tomaba de vez en cuando la taza de café pero solo conseguía derramarlo por la alfombra...
Así fue hasta el momento en que llegué y la encontré en su mundo.....
Volteó a ver su pintura.... tomó la sábana y cubrió el lienzo nuevamente.... y luego rompió a llorar... me miró y sonrió....
"Se llama Ana..." dijo ella voltenado a ver el lienzo cubierto... "Como yo"....
Y así sin más se recostó en el sofá y durmió hasta la mañana siguiente....
Despertaría y encontraría un lienzo hermoso horas más tarde... yo habría preparado su desayuno y me habría marchado.... y ella se sentiría fuerte y pura...
auténtica.... sin máscaras....
Viva... viva como nunca...
27/07/2008 Rescatado del tilichero
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