Blogia
Del Tiempo

La pasion...

La pasión es el motor del desencantado..
Ciega y bruta desencadena el torrente de agua pura...
Llega al suelo, y de el levanta arboles de ensueño... 
florecen de sus botones los cariños y las noches solitarias...

La pasión se enreda en nosotros y nos llena los espacios vacíos entre los dedos... toma forma en nuestras espaldas y se tatúa como alas de cera sobre nuestros hombros... escala hasta nuestras mejillas y se posa en nuestros ojos... 

La pasión hace diferencia entre el borde del abismo y el camino hasta el fondo del mismo... acentúa cada detalle en el que detenemos nuestro pensamiento... tornasol vuelve a la luz que nos rodea y a la noche convierte en ceniza para nuestras frentes... la pasión nos atraviesa y nos quita años de nuestras manos... nos los arrebata y nos envejece hasta el mero centro de nuestra inmadurez... la pasión es una niña que nos reta hasta vernos agotados... se coloca en nuestros parpados y nos rejuvenece mientras dormimos...

De vez en cuando la pasión no es pasión, sino carne y hueso... y somos entonces nosotros para ella y no ella para nosotros... y quema el esqueleto, el corazón y la boca... las palabras caen pesadas sobre nuestro pecho y dejan cicatrices invisibles... todo para al final dejar de poseernos... dejarnos a rastras y desnudos... con los ojos apagados y los puños cerrados... 

Sutilmente la pasión nos redime tambien... y nos despierta al día... abre las cortinas y sana con el aire el dolor en las rodillas... nos conduce poco a poco a la cima del mundo... nos muestra la belleza en su forma lucida como una llama que ahuyenta al frío... nos empuja hacia adelante y borra detrás no nosotros las tormentas... y cuando cansado el cuerpo se detiene, nos regala llovizna para los arroyos de agua esperanzada que acallaran nuestra sed...

La pasión se derrama sobre los cuerpos... y los atrapa en una danza pura, y los cubre con un tono de luz naranja... de media tarde les regala la vida y su beso se torna infinito mientras dura... los corazones se entregan uno al otro y la pasión los llena de dicha y los apremia... los hace uno...

Poco a poco la pasión desaparece... tan azul como roja la tristeza... y se desvanece de nuestras venas... nos enrutina en los atardeceres y se apaga como las velas... el día ya no es brillante y la lluvia no nos moja los hombros... solo repiquetea en la ventana... la pasión se acaba en una taza de café... en un libro... en una siesta con la mujer en brazos... 

Y con la pasión tranquila... la esperanza llega...

0 comentarios