La vida después del vestido rojo... parte 3
"De noche, no es lo mismo. Las cosas que los vientos cargaban desaparecieron. El aire es eso, solo aire, que entra y sale de mis pulmones.
Son días tranquilos.
Camino bajo las estrellas, bajo la luna, sin mirar mis pies, pero tambien sin mirar al cielo. No gritan mi nombre las bóvedas, no hay voces en los arboles, no hay vuelcos del corazón al doblar las esquinas. No hay ansiedad (ni esperanza) en cada bocanada de humo. No imagino vidas y vidas imposibles. Mis días son un recuento de las cosas que pasan durante ellos.
Son días tranquilos.
Pero al llegar a los espacios en blanco, al arribar a mis lienzos, a mis partituras, a mis cuerdas, me agobia el vacío. Sin embargo, cierro los ojos como quien espera el día de mañana sin reproche.
Esta vida así, sin vestidos rojos, sin personajes imaginarios detrás de mi, sin olvido... me está encerrando en páramos desconocidos. Por ejemplo, siempre llego a estas líneas y lo único que atino a decir es: dulces sueños, cuerpo mío.
Pero ya no veo a mi alma desprenderse ni siento el marfil en mi espalda, no me queda nada en las manos mas que espacio vacío. Prefiero estar loco por siempre que ser un cuerdo enloquecido. Aún así, termino estos párrafos con la intención de poco leerlos y de seguir con lo mío. Me pregunto si soy idiota o soy demasiado listo, inclusive como para engañarme, saberlo, y aún así creermelo."
Javier Labrada - La vida después de Paola
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