Los zapatos en la mano...
Si caminan con los pies descalzos, mantengan los zapatos en la mano...
Uno se da cuenta que es libreador sentir el pasto sobre las plantas de los pies... es volver a un tiempo antiguo... ustedes lo saben no?... alguna vez lo han hecho, olvidando lo que es tener los pies cubiertos... quiero, al menos, suponer...
Una mañana me levante y senti el frio de la losa blanca que cubre el suelo de mi habitacion... en mitad del invierno, aun estaba oscuro... esa sensación que escala por cada milimetro del cuerpo, llega a los huesos y eriza la piel...
Domingo... era domingo... que hacia yo despierto un domingo tan temprano?... no importaba... estaba despierto y queria salir de la casa solo para respirar en el aire invernal y poder ver mi aliento... y sentir la nariza fria, e imaginarla roja, como un dibujo estereotipado del tipo de rojo que trae regalos, o carbon, a los niños en cierto dia de alta importancia a nivel mundial...
Cubri mis pies, un par de jeans, una camisa... un saco y una bufanda... incluso guantes... esto iba en grande!!!...
Toco la puerta, la puerta fria... se atora... se abre... y salgo...
Era magnifico... aunque no lo veia podia sentir una linea de color naranja en el limite del cielo al este... despues lo comprobe por supuesto...
En fin... tener los pies descalzos sobre el pasto es natural... pero la planta del pie, poco acostumbrada a tal asedio es sensible... y cualquier cambio, repentino... una piedra en la tierra, o incluso al graba causara el dolor mas molesto que se puede sentir... no es mucho, pero es hartante y valga la redundancia es un dolor doloroso...
Entre el pasto, puede encontrarse un bichejo, un vidrio, algun filo... asi que tengan cuidado... recuerden la libertad que traen los pies descalzos... recuerden lo desatinado que pueden ser, a veces, nuestros pasos...
Si caminan con los pies descalzos, mantengan los zapatos en la mano... no querran volver a pisar el suelo lastimoso que ya caminaron para regresar por su calzado que quedo sobre la colina del valle...
Ah y bueno... regrese a mi casa al cabo de una hora de pasear por el parque que estaba cerca de la casa... habia comenzado a llover... en enero, vaya suerte...
Y pues... me enfermé... y pase un par de semanas escurriendo mocos y soltando estornudos ocasionales...
Pero el color naranja en el oriente... que aunque no vi de entrada pero podia sentir... nadie me lo arrebato... asi como no me quitaron los zapatos...
De la mano...
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