Un clavel...
Entre las 4 de la tarde y las 5 hay una hora... entre minuto y minuto hay 60segundos... entre enero y febrero hay un mes...
Entre tu y yo... no hay nada...
Tomé un clavel y lo coloqué en el jarrón... y me dediqué a lanzarle miradas, palabras, melodías y dibujos llenos de intenciones... la flor se abrió, despidió su aroma y embelleció mi estancia, mi habitación, mis pasos... mi vida entera...
De la misma manera quise darte a ti palabras, miradas, melodías y otras tantas cosas que solo se pueden hacer con un corazón dispuesto... e igual que mi clavel se embelleció el cielo, la tierra y mis sueños...
En el filo de mi ventana pasaron dos horas, y tus ojos cerrados, tu cuerpo exacto, tu respiración y tus ganas tranquilas y pacientes yacieron dormidas mientras las nubes encendidas me auguraba un cálido abrazo... un retoño efímero... y un adiós...
Cuando vi mi reflejo en la sonrisa pura de tus ojos, me hundí en tu boca... sin miedo, sin pena, sin ansiedad... sin nada en las manos mas que las tuyas... sin nada en mis ojos mas que mi alma...
La pasión es una terrible jugadora del azar... abre las casillas y las preguntas brotan como una ronda de dados o de naipes en el que se apuesta más que simples posesiones, y se pone en juego el curso y transcurso de la vida entera...
Y mi clavel lleno de esperanza palideció ante la figura de tu espalda... te vi marcharte y el rojo de tu boca se convirtió en un recuerdo, un chiste, una pesadilla... y fue el perfecto momento para asediar mis fantasmas con las azules palabras de una noche iridiscente... y me dediqué al oficio de ser poeta... solo para escribir cosas incoherentes como esta...
Entre las 5 de la tarde y las 6 hay una hora... entre minuto y minuto hay 60 segundos... entre octubre y noviembre hay 31 días...
Entre tu y yo... siempre habrá algo... y cuando se pone el sol en aquella ventana... no hay nada... solo mi clavel marchito...
Dedicado al 9 de Octubre del 2010...
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