Palabras de una noche de fantasmas...
Las palabras atan.... son el compromiso que se hace con uno mismo, aunque en promesas lleven el ser pronunciadas...
La promesa es el cuento, la historia, el pacto íntimo entre la palabra y el alma... a veces cuando a las personas se promete algo, es mas bien uno pactando consigo mismo... ensimismado entre las ilusiones de las que el corazón sobrevive cada día...
Yo pude (hace tiempo) prometer un cuento, una canción y noche... y las palabras se colocaron en mi boca para colocarse cual anillo en el dedo de ella... aun en la distancia impercetible de nuestras rutinas, quehaceres, metas, etc., siempre cupo en espacio para los acuerdos... para el tiempo sobrante que se otorga y se concede con el corazón mismo... como un beso dado al viento a medio noche... como un sueño en el que se cruzan dos cuerpos, y ante el alba se hacen y deshacen como hilos de una costura invisible en la tela del tiempo...
He venido soñando desde hace días miles de palabras, horas ante la ventana, rinconces de una cama donde poco acostumbro dormir... vestidos tejidos de un suspiro que me dió ella hace un tiempo...
Silencio... profundo silencio, augurando un final no concluido, de una historia que comenzó con las palabras menos introductorias...
Si he de ser llano y simple mejor diré... "Un final incierto para una historia con un comienzo mal definido"...
Por eso me pregunto hoy... lleno de una angustia apenas perceptible... a donde has ido?... y la respuesta no la espero de ti, sino de la misma tela del tiempo... el tiempo, la soledad, cuidadora del mundo... es mi compañera desde hace anocheceres pasados... y yo he venido dejandole un espacio en mi cama para que sea ella, como diablo despertador... quien con su voz logre abrir mis ojos... y yo yaciente ante el filo de mi cama, enfebrecido (si es que existe esa palabra), delirando una y otra vez los ojos que no me vieron... aquellos que solo soñé desde lo lejos...
Que si he dado un último intento, ha sido un mero pretexto para que en noches como esta solo tenga un tema para mis manos... un consuelo para mis voces... un espejo para mi sonrisa cansada, agotada, exhausta de ti...
Y como dice cierta canción de fantasmas que conozco... "ya no se si lo que digo realmente nos hace falta... hoy no es día inteligente... y no sé ir mas allá..."
"Pero cuando puedas vuelve... porque acecha tu fantasma... jugando a las escondidas... que yo estoy muy viejo ya..."
Y me voy entonces... antiguo como las ideas de mi alma irrelevante... camino al amanecer al que pertenezco... y al atardecer que siempre recuerdo... contigo, en un vestido azul...
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