Blogia

Del Tiempo

La vida después del vestido rojo... parte 3

"De noche, no es lo mismo. Las cosas que los vientos cargaban desaparecieron. El aire es eso, solo aire, que entra y sale de mis pulmones.
Son días tranquilos.
Camino bajo las estrellas, bajo la luna, sin mirar mis pies, pero tambien sin mirar al cielo. No gritan mi nombre las bóvedas, no hay voces en los arboles, no hay vuelcos del corazón al doblar las esquinas. No hay ansiedad (ni esperanza) en cada bocanada de humo. No imagino vidas y vidas imposibles. Mis días son un recuento de las cosas que pasan durante ellos.
Son días tranquilos. 

 

Pero al llegar a los espacios en blanco, al arribar a mis lienzos, a mis partituras, a mis cuerdas, me agobia el vacío. Sin embargo, cierro los ojos como quien espera el día de mañana sin reproche. 

Esta vida así, sin vestidos rojos, sin personajes imaginarios detrás de mi, sin olvido... me está encerrando en páramos desconocidos. Por ejemplo, siempre llego a estas líneas y lo único que atino a decir es: dulces sueños, cuerpo mío.

Pero ya no veo a mi alma desprenderse ni siento el marfil en mi espalda, no me queda nada en las manos mas que espacio vacío. Prefiero estar loco por siempre que ser un cuerdo enloquecido. Aún así, termino estos párrafos con la intención de poco leerlos y de seguir con lo mío. Me pregunto si soy idiota o soy demasiado listo, inclusive como para engañarme, saberlo, y aún así creermelo."


Javier Labrada -  La vida después de Paola

Ya que...

Anoche entre el delirio tuve un sueño mal vivido...
No me arranques de los ojos tu figura... se que haz estado ahí en aquel rincón que no recuerdo... 

No tengo otro dolor que el que tengo...

Frío...

Llegaremos tu y yo a casa... cansados de andar a solas las estrellas...
Pretenderemos que esperanza no hay alguna... y en el fondo, sin aceptarlo... sabremos que de ser así ni siquiera estaríamos vivos...

Habrá copas y humo... agua marina y cedro... 
Sabanas y el ardor de nuestro lado izquierdo...
Que se repitan cien veces los mismos versos... 
De cualquiera manera... su ausencia nunca dejó nuestro lado....

Todos los corazones lloran y no tiene remedio...
Todos los corazones duelen... 

Descuelga el marfil del armario en aquel día... ilumina con el el rincón de la habitación... mañana cuando despertemos todo se habrá ido... todo menos nosotros...

¡Maldita sea!... hoy tengo frío...

La vida después del vestido rojo... parte 2

La vida caminaba frente a mis ojos... yo estaba tranquilo viéndola pasar... enamorándome de ella. Era feliz a mi manera. Una manera que poco lograba describir y cuando lo hacía, buscaba las palabras que solo cupieran en la definición de "las palabras perfectas". Para cualquiera, era una tontería.

Aún así sabía quién era. Mi esencia trastabillaba en un lirismo que jamás salía de aquella escala de grises y falsos blancos. Mi alma, al menos de crear, estaba satisfecha. Pero de esperar se impacientaba, diario, y a veces hasta semanas enteras.

Las historias estaban a la orden del día, y debían valer la pena. Así que caía siempre al mismo café, a la misma frase, al mismo guiño en el ojo derecho... caía a la misma actitud... y al final caía en el mismo adiós. "No estoy completo". Una y otra y otra y otra vez. La vida era sencilla. Y yo, seguía siendo un tonto.

Javier Labrada - La vida después de Paola

La vida después del vestido rojo...

"Despertaría anhelante cualquier mañana, despertaría maravillado, despertaría con impaciencia. De encontrarte así... de saber que existes en el mismo universo que yo habito.

No hablo del mundo que encontramos en las calles, las esquinas, las paradas de autobuses o los bares. Hablo de aquel universo que solo algunos pares de ojos vemos... hablo de esa sombra en el rincón a la cual solo tu y yo prestamos atención.

Despertaría en infinita dicha si así existieses." Solía decir a mis adentros en las mañanas grises... o en los días claros... en las noches lluviosas o de cielo impecable... solía decírmelo a cada momento en que la melancolía hacía el amor con mis ideas. Solía pensarlo siempre.

Javier Labrada - La vida después de Paola

Bendita seas, mujer....

Mujer...
De piedra mujer... de agua mujer...
Mujer de aire... mujer de fuego...
Elemental mujer... de ceniza... de oleo...

De pecado original mujer... de todas las cosas...
De inocencia... de costilla izquierda... de corazón mujer...

Mujer de delirio... de obsidiana por piel...
de ojos claros... nieve por vestido... mirada oscura...
Oleaje en sus palabras y agua marina en la danza...
Mujer porque mujer debias ser...

Dios te salve Mujer... llena eres de gracia...
Bendita entre los pasos de todo ser... bendita eres mujer...

 

Ahhh si pudiera entonces mujer... ser de ti...

Bendita seas mujer... 

De eternidad a eternidad...

Hubo alguna vez un tiempo que mis alas se extendian hasta el cielo... y surcaban aires impensables.. imposibles... que se extienden desde la punta de mis dedos... palpables.. hasta que mi imaginación termines... en el cenit del Olimpo...

Aquella vez el marfil se doblegaba ante tus pies... ante tu cuerpo.. ante tu esencia... ante la anaranjada tarde en que te quise... ante la solitaria noche en que me quede sin ti...

Enardecido mi voz te llama... se doblega porque tu mirada no responde... enfebrecido deliro tu rostro.. mi rostro de ti, que no redobla esfuerzo, me obliga a ocultarme de su mirada... el rincon llora de no verte... tu ausencia ronda por las esquinas... las almas lloran de mañana a mañana... de dia a dia... de tarde a tarde... de eternidad a eternidad...

El Elefante de Agua

El cielo oscurecía rápidamente; mas rápido de lo que pudiera prever...El viento era también mas fuerte... se estrellaba en mi nuca y mi espalda mientras yo anudaba las cuerdas con las manos desesperadas...


Allí arriba se escuchaba un estrepito mortal... un evento unico para los ojos... sería el afortunado de ver uno... tristemente, aquellos que lo han presenciado nunca han visto el final, solo el inicio y en el ha acabado su vida...

"Bueno, yo seré quien cuente esta historia..." grité dandome cuenta que mi voz se apgaba apenas unos centimetros fuera de mi boca y me eché a reír de la ironía... Guardé el primer rayo de sol del día en el bolsillo... ese rayo que sería mi ultima esperanza... Solté el resto de las amarras y se abrieron las velas... 

El desierto respondía a mi atrevimiento y me auguró un poco de suerte... dejandome ver el cielo durante una fracción de segundo... la luz de la luna se impactó sobre la arena y mi barco se veía risible en un lugar tan seco y desolado... perdido en el contexto...Esa risa no duraría mucho... había llegado ya...

Lo tenía enfrente y debajo de la Luna que desapareció al instante... todo de oscuridad fue cubierto... y las olas arreciaron mi cuerpo y la madera, las velas... el suelo de inmediato se volvió lejano... los tornados me levantaron por los aires hasta no saber si volvería a sentir la gravedad debajo de las plantas de mis pies...

Con los huesos temblorosos... saque el rayo de sol del bolsillo... y se iluminó entonces todo... 

Lo vi... lo ví y supe que era el primero en hacerlo... sabía que nadie había llegado tan lejos... y entendí que mas lejos que esto no llegaría...

¡Diablos! jajaja... era tan magnifico... sublime... aterrador... era algo mas allá de lo divino... era imponente... ¡El Gran Elefante de Agua!...

Yo quise llorar...

Yo quise llorar... llorar hasta que en un momento se acabara mi corazón en agua marina...

Llorar hasta no sentir nada... hasta vaciarme... hasta que el universo dejara de conspirar y me concediera entonces una noche tranquila sin un pensamiento clavado en mi mirada...

Pero no hubo nunca lagrima suficiente para que se acabara mi desdén...

Habrá que madurar entonces mi alma... porque hay destino que no se cumplirá hasta que mis días vuelvan a poder contarse a partir del primer día del resto de mi vida...

Ya no sé si te quiero...

Arriba entonces la luna a esa esquina... y en la luz, que se retorna hacia mis ojos tras acariciarle la mirada, remolinea una fugacidad tan frágil como las voces que de tu  boca emergen... y te encuentro ahí... delicada para quererte así y como nunca...

Ojalá tu candelabro no se apagase nunca... ojalá esa vela se mantenga encendida tras los diferentes colores de tus vestidos... ojalá pudiera haber perpetuado en tu cabello aquel suspiro... si pudiera pedirlo como deseo a alguna estrella o alguna hora milenaria... o tal vez a alguna fuente burda en cualquier plaza, en la que una moneda deja en blanco los deseos de los niños, pudiera concederme aquel anhelo...

Sucede que ahora somos espacio tiltilante... danzante lumbrera tras los timbales... lluvia que cae de la pupila hasta las rojas comisuras...

Un beso entonces... una palabra entonces... una mano que llenase los espacios vacíos entre mis dedos... valdrían la esperan de mil días y una noche que llevo desde aquel momento azul de llamaradas infinitas... 

Te extraño tanto sin saberlo... y sin saberlo también me extrañan tus mejillas que no he rozado...

Pero de saber diré una cosa... muy seguro...

 

Ya no sé si te quiero...

Detras de los ojos me carcome el tiempo...

Detras de los ojos me carcome el tiempo...
Pasa por mis manos como mujer de primavera...
Me escoce las alas y me libera de un desprecio inusitado... frío que hiela mi lengua y enmudece mis palabras que se estrellan contra los cristales hasta romperlos, haciendolos añicos frente a mis ojos... 

Si te dijera mujer de ceniza... si hubiera fuego que no nos hubiese consumido... si tu y yo no nos hubieramos cruzado desnudos en aquella anaranjada luz... ¿Habría el día de hoy café en la mesa? ¿Un libro en el comodo y tu par de gafas? ¿Habría unos vestidos en mi armario, que tanto usaras colorida y sonriente?

¿Despertaría y vería tus párpados cerrados a mi lado?

 

Detrás de mis codos esta el calor y la herida... en mi espalda esta la dehiscencia por la que se escapa como fuga de agua mi alma... llorante... desespiritada...

 

No te sueño porque ya no es tranquilidad tu rostro... eres la pesadilla de la que no despierto... de la que al fin, al abrir los ojos por el ruido centellante de los días... quisiera tener aun en manos... las tuyas y tu beso...

Ven... mujer... ya me he colgado la sonrisa en la percha... 

Esa soledad intermitente...

Esa soledad intermitente…
Esa soledad intermitente es un tanto embriagante…
Viene a mis sabanas y me acaricia por la espalda…
Yo la desnudo y me quiero morir en sus pechos… 

Esa soledad tan puta... que cumple con su tarea como ninguna otra…
Encuentra su lugar en el perfume que deja...  como el aroma que dejan flores viejas... marchitas... como hojas secas… como el crujir de ellas debajo de mis pies

Me besa...
Me mira a los ojos...
Me lleva en el aire hasta terminar de nuevo en mi cama…
de noche... embrutecido… bañado de azul y plata... de cielo gris...
con ella...
Igualmente que yo, desnuda en mis brazos...
yo le beso la espalda...  y ella se muere en mi pecho...

Que soledad tan pura... virgen por siempre...
aunque emputecido... yo le entregue el alma...

No te mueras sin decirme a donde vas...

Eres la luz de mis días... pasan los años y aqui te tengo... no cambias...
Aquella hilaza que de mi pecho sale siempre ha sido fragil y a la vez templada y fuerte...

No empalidezcas luz de mis ojos... en el corazon me dueles porque ahi te tengo... ya no soy faro, aunque de mi parpadeo nocturno hace tiempo que no has necesitado...

Eres bella aunque el aire se torne azul... aunque te calen los huesos el frio...

Eres la luz de mis días... pasan los años y aqui te tengo... no te duelas... mi alma que es tuya, y tu alma que es mía imploran que llores hasta vaciarte... pero nunca porfavor...

No te mueras sin decirme a donde vas...

 

Disociado... distraído...

Disociado... distraído... errante... distante... ensimismado... necio... terco... con los pies en al aire... irreversible... irreverente e irreprimible... irrelevante... irreductible... increiblemente apagado... con los ojos cerrados y la cabeza en vuelo... catartico... catatonico... catastrofico... catalitico... callado... silente... perplejo... confundido... enredado... enmarañado... desmitificado... terrenal... ferreo... simple... limitado... imposible... nada... digo que no hay nada...

Se cierra la puerta... se apagan las luces... se nublan las ventanas.... y entonces, en la pantalla... 

se encienden mis sueños...

Mayo... junio... julio... octubre... invierno...
Si dibujo un niño en un papel, ¿morirá de hambre y sed si no lo cuido?
Si me cae un rayo y nadie lo oye,¿Existí realmente?
¿Que pasó con el árbol que correspondía a la pregunta anterior?
¿Es ahora un mueble en algun castillo?
¿Y si yo no existo como escribo esto?

Estupefacto... exiliado al misticismo... hambriento... sediento... enfurecido... enfebrecido... hirviente y ebullecido... volatil... fugaz... inminente... dividido... incompleto... ideático... idiótico... tonto... ingenuo... desesperante... desesperado... quieto... estático... estatutario... reglamentario... disidente... equivoco... erroneo... nefasto... vulnerable... falible... corrompido... entrañable... decaído... finito... terminado... finalizado... pendiente... inconcluso... detenido... 

La palabra me cae en las manos y yo le doy vueltas... la cuelgo del cielo y le doy la espalda... no la repito... no la escucho... no la digo... la pienso... pero no la escribo... 

Yo me largo...

La pasion...

La pasión es el motor del desencantado..
Ciega y bruta desencadena el torrente de agua pura...
Llega al suelo, y de el levanta arboles de ensueño... 
florecen de sus botones los cariños y las noches solitarias...

La pasión se enreda en nosotros y nos llena los espacios vacíos entre los dedos... toma forma en nuestras espaldas y se tatúa como alas de cera sobre nuestros hombros... escala hasta nuestras mejillas y se posa en nuestros ojos... 

La pasión hace diferencia entre el borde del abismo y el camino hasta el fondo del mismo... acentúa cada detalle en el que detenemos nuestro pensamiento... tornasol vuelve a la luz que nos rodea y a la noche convierte en ceniza para nuestras frentes... la pasión nos atraviesa y nos quita años de nuestras manos... nos los arrebata y nos envejece hasta el mero centro de nuestra inmadurez... la pasión es una niña que nos reta hasta vernos agotados... se coloca en nuestros parpados y nos rejuvenece mientras dormimos...

De vez en cuando la pasión no es pasión, sino carne y hueso... y somos entonces nosotros para ella y no ella para nosotros... y quema el esqueleto, el corazón y la boca... las palabras caen pesadas sobre nuestro pecho y dejan cicatrices invisibles... todo para al final dejar de poseernos... dejarnos a rastras y desnudos... con los ojos apagados y los puños cerrados... 

Sutilmente la pasión nos redime tambien... y nos despierta al día... abre las cortinas y sana con el aire el dolor en las rodillas... nos conduce poco a poco a la cima del mundo... nos muestra la belleza en su forma lucida como una llama que ahuyenta al frío... nos empuja hacia adelante y borra detrás no nosotros las tormentas... y cuando cansado el cuerpo se detiene, nos regala llovizna para los arroyos de agua esperanzada que acallaran nuestra sed...

La pasión se derrama sobre los cuerpos... y los atrapa en una danza pura, y los cubre con un tono de luz naranja... de media tarde les regala la vida y su beso se torna infinito mientras dura... los corazones se entregan uno al otro y la pasión los llena de dicha y los apremia... los hace uno...

Poco a poco la pasión desaparece... tan azul como roja la tristeza... y se desvanece de nuestras venas... nos enrutina en los atardeceres y se apaga como las velas... el día ya no es brillante y la lluvia no nos moja los hombros... solo repiquetea en la ventana... la pasión se acaba en una taza de café... en un libro... en una siesta con la mujer en brazos... 

Y con la pasión tranquila... la esperanza llega...

El tiempo cambia...

El tiempo cambia... cambia, igual que cambiaría el aire si pudiera tenerlo mil años dentro de una botella... igual que el agua y las hojas secan... igual que la piel arruga, igual que la mano se detiene... igual que el amor se marcha...

Nos hacemos en el tiempo... vivimos de él... respiramos, nos sumergimos y bebemos de él... nos alimenta... nos alienta... nos da brillo a los ojos y nos caliente... nos cuida y nos destroza... nos detiene... nos desgarra y nos reblandece... nos borra... nos olvida... nos ataca... nos da alas... con nosotros vuela... renace con nosotros... y al lado de nuestras risas anda... llorando como el tiempo solo llora... cantando melodias silentes... duerme con nosotros y nos resguarda...

Acaba ya de dar vueltas... y abre la mano... o quedate sin ella...

Resurrección...

Puedo verme desde el cielo... mi cuerpo con brazos tendidos en el suelo... boca arriba, ojos abiertos... la copa rota, cristal en mi cuerpo... 

Las hojas vuelan, el aire entra danzante y se lleva en sus manos cada pieza de papel blanco... 

las partituras, las cartas... las cuentas del cable, de la luz, el agua... las hojas de mis libros de poemas... las flores... las flores... las flores.... 

Y en una descendente espiral, lentamente me acerco también a la carne de mi cuerpo... la luz se cuela y juega con el vino derramado... el desastre, el mal agüero, la epifanía inusitada... todo se refleja en un instante de relámpagos a luz de día... se escucha e trueno y el agua toca cien mil veces casi al mismo tiempo el mismo suelo... todo se limpia, todo es redimido... a la coladera corre el vino... pero mi boca cerrada sigue y mis ojos igual de abiertos... 

No termino de llegar a mis manos... no me alcanzo aún... no se mueve mi pecho... y en un esfuerzo sobrehumano, logro tocar mis dedos... me abrazo a mi mismo... todo vuelve... veo el techo... siento las gotas... me duele el pecho... respiro de nuevo y arrojo los pulmones hacia afuera... mis ojos duelen, me arden como el fuego... y mi estomago tambien me reniega y lo devuelvo... no entiendo nada... estuve muerto...

Estaba muerto...

 

Un beso...

Ahhh pero si mi voz ha de tocar el cielo, no serán cenizas las que arrastre a toparse con la pared de barro rojo... ni ha de llevar el polvo mas puro... ni la gota salada que se emana de la mirada de los hombres tristes...

Se deja en el viento la intención de una palabra... de una emoción fugitiva, de un sentimiento que provocamos cuando sabemos tocar el latir interminable con los dedos... se deja en el aire un verde florecido... el silencio impenetrable y audible al alma...

Quiero, entre tantas cosas, escuchar en el viento tambien un tren... que no me lleve lejos de mis pies... que me acerque la respuesta de aquel diluvio que arreció contra mi viejo principio... aquel que deslavó el yeso que cubría mejillas y labios cerrados...

Un beso... eso ha de darte el cielo... cuando entre la oscuridad la mirada fallezca, cuando el pabellon se cierre... cuando el mundo se acabe en un suspiro...

Un beso...

 

mmmm...

Corto, no tan claro, pero pequeño...

Llegó en un recuerdo a mitad del día... ella... de rosa, detenida... mal encajada... no se en que tiempo, en que lugar... no se nada...

Donde estás maldita sea?... Porfavor dime quien eres, y dame la dicha de tenerte enfrente, a sabiendas que esa persona fuiste, eres y serás tu...

El es ella... ella es el... el es todos... ella es todas... ambos son solo uno... por eso se buscan tanto... y lo saben, aunque no lo reconozcan...

Noche...

A esta noche no la alumbra nada...
Esta noche es oscura como algunas otras en mi memoria, y no hay luz que atraviese al tiempo, ni al aire, ni al espacio... las habitaciones o las calles condenadas a caminarse en tranquilos pasos....

No hay velas, ni lámparas en mesas de noche encendidas... no hay estrellas ni luna que toquen el asfalto... las nubes de lluvia se quedan envidiosamene esos rayos de luz, y nos aislan a todos los seres debajo de ellas de el roce azulino... de esa delineante línea sutil que tenemos el gusto de conocer quienes nos detenemos a contemplar... no hay parejas en sus camas que se queden recorriendo los contornos en sus hombros, no hay hombres que quiran buscar un reflejo en el cabello de las mujeres por quienes darían la vida... ni almas solitarias que miren al cielo para buscar cráteres que acojan su corazón... no hay llave hoy para la libertad de los desencantados... ni hay gotas para poner en los ojos de quien quiere bien morir...

¿Que puede hacer un niño para dormir si no es mirar por su ventana y encontrar a su redonda lámpara blanca? 

Yo me acerco a mi ventana y rompo la tiniebla encendiendo una hoguera con palabras... y comienzo a escuchar que la vida no se detiene a pesar de la abrumadora noche... escucho un tren silvando a lo lejos... los muchos, o pocos, que en él viajan me hablan desde el aire... sus corazones sueñan... anhelan el día en que tranquilos miren al reloj y no importe el tiempo... 

A mi no me importan ya las manecillas que se mueven, ni el péndulo que marca campanadas... no escucho el tic-tac que a todo mundo anuncia que el mañana llega... y aún así se que el tiempo avanza...

Que jugueteo tan sutil el de las noches así... podría llorar si el cielo llorara... podría lavar mi alma, o podría quedarme en el sofá escuchando el estruendo mientras el café se enfría en una taza... humeante, mientras para mis adentros se lee una historia que aún no puede ser contada...

Esta noche es diferente a todas, y aún así solo es noche a fin de cuentas... nadie se fija en el gigante... nadie habla... nadie canta... todo duerme... todo es arrastrado por el frío... y debajo de las sábanas los cuerpos se alcanzan el calor que necesitan... bendito el que en esta noche sin luces puede amar, benditos los que pueden reir, los que ven mas allá de lo que a mi ventana llega... los que no son presa de ellos mismos... los que vuelan...

Yo no vuelo... pero camino contento... la calle es preciosa... es tristemente bella por naturaleza... y asombra a quien así la contempla, podría detenerme en cada esquina y escuchar las risas, las pláticas... el bullicio del mercado, los buenos días y las buenas tardes... la pasión desenfrenada... la respiración lenta de quien en una banca se siente y abre las alas junto a la persona que ama... la noche guarda tantos secretos... nos deja avistarlos si le sonreímos y le extendemos la mano...

Lejos... de aquí, para mí, también de noche... ella duerme... 

Ella duerme... y sin que ella lo sepa, a su alrededor... a su ritmo... el mundo baila... y yo quiero decirle, si la encuentro cuando duerma...

"¿Me permites esta pieza?"...

 

 

Ella duerme... y sin que ella lo sepa, a su alrededor... a su ritmo... el mundo baila...