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Del Tiempo

Maldita fiebre...

No me gusta aquí... no solo, no a oscuras... se me parte el alma... es difícil de entender, de entenderme... para mi mismo... para todo lo que mi luz toca... apenas milímetros en la colcha que me mantiene... apenas nada, no brilla, no danza... no digo nada... escribo en el techo... con cincel y martillo labro el aire, la piedra no me alcanza... no hay ceniza que se acumule en el marco de la puerta, ni sal para el gozne de la ventana... estoy delirando solamente?... no se si es la fiebre... no se si veo cosas... no se si digo algo... no se si estoy dormido... o si me sueñan lejos de aqui, porque aqui no encajo... la madrugada me da un golpe a las costillas y pareciera que me retuerzo ante la voluntad del humo que no respiro...

 

Un día le pregunté, descaradamente, exigiendo respuesta clara... "¿Qué es que acaso no estoy hecho solo de tierra?... Pareciera que me hiciste de hilo, de tela, de botones por ojos y la boca de estambre para decir una cosa y otra formando madejas... ¿Que es que todo ha de significar algo para mí?... Me hiciste para funcionar de un combustible que no existe en esta tierra... ¿O acasi te volviste loco y me diste alas de cera?..."

Su respuesta fue conduntente y resonó en mis adentros hasta tumbarme sobre la cama... ahogado en mi sudor, en mi ardor de ojos... en el aire que casi no puede entrar por mi garganta....  solo me dijo... "Sí... llevas más que barro en las rodillas y los codos... llevas mas que arena..."

 

Es la fiebre... yo lo sé... es un martillo que cae en mi frente y mi sien golpea... despacio... el agua dentro de mi me quema... Eva, Eva... ¿donde estás?... ¿que es esa música? Estás tocando el piano para el que vivo... siento vibrar en su caja las cuerdas... me estoy haciendo pequeño... se me escapa el suspiro mas largo que siento... debajo de la carne me duele algo lúcido, lo siento apagarse... se aleja poco a poco... es como una vela... ¿Donde está mi alma?...

 

Es la fiebre... yo lo sé... quiero que venga el día... voy a cerrar los ojos... voy a cerrar los ojos... voy a cerrarlos... quiero que sea mañana...

Ganar la apuesta...

La noche es larga y yo no duermo... 

Aquí... entre los caminos que siempre recorro cuando se me acaba el reloj, encuentro tiempo...

 

Para describir esto basta con comenzar a hacerlo... Luna afilada como cuna, de cara negra y de compañía diminuta... ese ruido arrullador para la calma... y la sensación de no detenerse nunca, que el cuerpo casi en caída libre tengo, de no ser por el encanto del asfalto con su línea blanca...

 

Es agradable el brillo en la ventana... azulado, con la calidez contrastante del amarillo que delínea mi alma...

 

Lo cierto es que solo vengo pensando... y para mantenerme despierto se me va la calma... así funciona mi corazón cuando extraña... cuando añora... cuando se emborracha de esperanza...

 

Voy a imaginarme todos los finales posibles para no acabar en nada... y decir... "será, lo que será, cuando tenga que ser lo que sea..."

Mientras tanto... voy a cubrir de marfil mi espalda... se ha venido resanando desde hace muchas noches... mas vale que se sienta bien en este tiempo, que la eternidad se me enreda en las manos y me lleva al filo del reloj... y con sus manecillas, al filo de mi alma...  

Aseguro que voy a perderla en un beso algún día de estos... aseguro que voy a morir de viejo, y aseguro también que cumpliré con aquello que tanto hemos querido, sin saberlo... aseguro todo esto... y voy a dejar la moneda girar hasta tocar el suelo, para perder la apuesta...

Para perder la apuesta y no besarla, para morir mañana, para no tener nunca un sueño...

No lo saben, no pueden saberlo todavía  y no lo sabrán nunca como yo lo afirmo... Ya he ganado todo... el día que me dispuse  a quererla...

Debajo de mis párpados...

Debajo de mis párpados...

Aferrado a la noche, con mi voz, aquella que desde adentro viene te dije todo esto...

Una palabrería cuyo detalle poco recuerdo, pero conozco bien lo que la emoción me daba para hacerte... me daba algo mas claro, mas sólido... me dió "el sentimiento"... y con el en mano, escribí en el aire todo aquello que tuve, aferrado a mis manos, como aquel deseo...

 

"El día llega, y la luz se cuela hasta mis ojos... y en mis brazos la tengo, yo despierto... la línea a su rostro no llega todavía... y en su gesto la inocencia descansa... preciosa es ella... y yo, le sonrío al verla, así tan tranquila, durmiendo...

De mi espalda tomo fuerza y extiendo mis alas... que cansadas por los vuelos a veces me piden doblegarse... desgastadas, tal vez un tanto viejas... pero aman alzar el vuelo... y con ello llevarme en los hombros al tiempo... 

Cubrirla quiero, colocar cada pluma delicada... sobre ella, sobre su inocencia, sobre su cuerpo... que no despierte aún... que la luz no le moleste... ella duerme y yo la quiero... y no se, tal vez... si yo cuido su soñar... esté yo entre sus sueños..."

 

Termino todo esto... y aquí la tengo... hablo del recuerdo... del anhelo... esperanzado construyo un puente y la llevo a mi pecho, mi palpitar desnudo, desboradado, andante... se me hace tristas el alma de pensar que se acaba el tiempo, pero mi ilusión se agranda y me llega hasta la punta de los dedos... que dicha la que tengo, de tenerte, en mi esperanza, en mi recuerdo...

Y le prendo fuego entonces, una luz que encandilara solo mis ojos, para hacer una fotografía de lo que veo... a pinceladas de miradas... a conocerte con mis dedos...

 

"Podría tomar cada pieza de lo que está en mis ojos... la cálida luz que en rostro juega con la sombra que en tu rostro también reside... en tus manos y en la mía... que se mueven y danzan... que pretenden llenar ese espacio una con la otra... ese espacio vacío que tenemos entre los dedos... 

Hago un recorrido, por el dorso de tu mano, tu brazo tus hombros, y no me apena decir que incluso lo hice tranquilamente, por tu pecho, por tu muslo, tu cadera, tu cintura... sobre las ropas que te sientan tan bien como a las mariposas sus patrones en las alas... tu espalda que recorrería hasta la grandeza que llevas en tinta, tatuada en el alma... sin afán de otra cosa mas que el recordarte... 

Pero sobre todo tus ojos... esa mirada que llena espacios, llena el tiempo... puedo verme en tus ojos... moriría de acabarme en ellos... de ser un blanco para que vieran... y que quisiera ver cerrar cuando, si el día llega, conmigo duermas... que quisiera ver abrir cuando, si el día llega, conmigo despiertes..."

 

Guardo los recuerdos sabes?... No para vivir y ahogarme en ellos, aunque antes lo haya hecho... los guardo para sentirme vivo, para saber que siento y para no olvidar que mi alma existe... para no olvidar que aunque haya sido en un beso, tu y yo, juntos, ya existimos...

Y además guardo un secreto más... quieres saberlo?... hay recuerdos que guardo no solo en mi memoria, sino tambien debajo de mis párpados... no para recordarlos como los otros... sino para que cuando duerma, y cierre los ojos... sean lo que veo...

Te guardo debajo de mis párpados... para verte cuando sueño...

Yo también...

Fui al armario... abrí un cajón y de ahí tomé una medalla...
Un viejo recuerdo y una vela...

Me descolgué de la espalda un par de alas... y cubrí con una manta azul mi espalda... cerré los ojos y encendí otras luces... de mi boca escapó un suspiro blanco... y le vi encenderse en el aire, entre remolinos y danza... delirante, enfebrecido... cálidamente iluminado... con el corazón cansado pero latente...

Solté mi nombre... dije cosas... abrí un par de caminos y derramé un par de lágrimas... supe que me soñaste, cuando yo aún estaba despierto... escribiendo malabares de palabras en un papel que no puedo tocar mas que con el alma... con agua salada...

A veces... siento detrás de mi la caricia que me falta... y estoy aquí... en el colchon que me reprocha las ausencias... buscando entre la oscuridad las letras en las que escribí tu nombre... 

Buscando tus ojos, buscando tu frente para darle un beso... para hacerte sentir que de ti cuido, al menos un pequeña parte de tu corazon... a tientas te digo... que esuché bien cuando tu boca dijo que sentías ya conocerme... y no dije nada... aun tengo miedo de admitirlo... pero por dentro dije "yo tambien"...

No te lo dije a ti... se lo dije a tu alma...

La confesión...

Las luces se apagan y me quedo solo conmigo... entonces, cuando creo que estoy por apagar también mis ojos escucho algo que viene desde adentro... un retumbar profundo... corre sobre mi piel y escala por mis brazos... llega hasta mis hombros... se adentra en mi corazón... y mi cabeza, haciendo juego me trae la interpretación de todo...

Tengo miedo... pero no aquel sobrenatural, ni aquel instintivo... no me corre sudor frío por la frente... ni siento los cabellos de mi nuca erizarse... no intento esconderme debajo de las sábanas y sin duda mis pies pueden tocar el suelo sin sentirse amenzados...

El miedo se encuentra mas adentro... y es más humano... viene con un poco de dolor... me apretuja el pecho y me ocasiona un poco de impotencia... un aura de arrepentimiento... como si quisiera salir corriendo... evitar esto a toda costa... no estoy listo... ya estuve muerto y volví al mundo... no quiero morir de nuevo... no así, en vida...

"¿Saliste ya de tu baúl corazón mío?" Es la pregunta que me hago... y me doy cuenta que la vida misma abrió la bóveda celeste y me dejó ver la noche y las estrellas, parecidas a las últimas que vi, pero a fin de cuentas nuevas... preciosas... cálidas... y me dice entonces el corazón que se siente agradecido... hasta que damos un paso... y luego otro... entonces pierde el aire... y con él, tambien lo pierdo yo... aún seguimos heridos... nos escondemos... nos cubrimos, nos excusamos y nos alejamos un poco dando rodeos... hasta que tomamos poco valor, pero valor a fin de cuentas... y retomamos el camino...

Tengo miedo... me duele el alma todavía y no quiero que vuelva a escocerme... lo siento como una broma de mal gusto... y yo acabándome poco a poco... porque a fin de cuentas si he de perder, presiento que será mi propio acero el que lacere mi cuerpo... eso... eso yo no quiero... no estoy listo, no para eso... no de nuevo...

Tengo miedo de querer... de quererte... de no poder ser el que yo era antes, de nuevo... de no encontrar un puente... de arruinarlo todo... de arruinarme solo... tengo miedo de todo... todo lo que en mis manos queda... tengo miedo de ser un tonto... solo un tonto...

Y en el filo de este pavor... cuando pienso en darme media vuelta, te veo... tus ojos... tus manos... tu voz y la luz que te rodea... como si fueras buen acierto... augurio de delirios... de sentires perplejos... 

Aparece tu sonrisa... y sonrío también entonces... 

 

Y aunque lo olvide un poco... por ahora sé que sigo teniendo miedo...

De sueños y ella... de ella y de sueños...

De sueños y ella... de ella y de sueños...

Me vi con los ojos de mi alma y entonces mi cuerpo fue imagen como de ensueño...

Y si tomaba tu mano entonces aseguro que me habría extasiado de acabarme en el filo que las delínea... con un solo roce... con unos pocos segundos que fueran únicos e irrepetibles... pero que sobre todo, segundos que serían solo míos...

No puedo escribir mucho porque el cuerpo me lo reprocha... me reniega y caen sus puños en mi espalda... y yo le hago caso al pobre... que merecido se tiene el suelo y la cama de flores... pero siempre diremos algo antes de entregarnos al espacio habitamos el y yo en el cielo...

Hay tiempos en que ella es todas y todas ella... pero hoy ella tiene nombre... y yo estoy contento de escucharlo pronunciarse y de escribirlo si me atrevo... tranquilo de conocerlo...

Cuando duerma... voy a ir a buscarla a ella y a su nombre... solo para terminar de soñar en su mano...

No se ustedes pero creo que ya estoy dormido... ella me da un beso en la mejilla... y sonrío...

Sonrío porque aún no despierto...

Cuando esté mal mi alma...

Y es que algo anda mal conmigo... y puede ser mi boca...
O peor... pueden ser mis manos...

Pero no me obliguen nunca a creer que mal está mi alma... porque el día que sea cierto... me habré muerto... y a pesar de muerto hablarán mis labios entre la ternura de las palabras que hasta entonces no significaban nada...

Mujer... cuando te quiero en realidad no soy cuerpo lo que te toca... soy mi alma...

Qu fuera yo de ti si fuera una parte de tu cuerpo...

Qu fuera yo de ti si fuera una parte de tu cuerpo...

Que fuera yo de ti si fuera una parte de tu cuerpo... no me da pena confesar que me gustaría colocarme en tus pechos, tu cintura y mas gloriosamente tu boca... pero sería incluso igual dichoso ser parte de un rincón poco importante de tu pierna, de tus dedos, de tus hombros... un codo, una rodilla... porque entonces sería tuyo... tuyo en toda la extensión de lo que la "propiedad" indica...


Que quisieras que fuera?... un lunar en tu espalda... un lugar en tu cuello en el que besarte sería sublime... parte de tu mejilla... o ese lugarsito debajo de tus párpados donde corren tus lágrimas... delicadamente hasta el filo de tu mentón, igualmente precioso... que fuera tal vez tus ojos... que precioso sería ver el mundo que a ti te rodea... tal vez incluso, me esforzaría para mostrarte colores que ni existen... solo para ti...

Pero y si no fuera parte de ti?... si no pudiera ser ni el borde de tus uñas?... si no pudiera ser  ni siquiera un efímero cabello... dame al menos algo fugaz... un beso en tu frente... una caricia... el viento en tu rostro... porque no soportaría la eternidad sin nunca conocer la bendición de tu piel... de tu mirada... dame siquiera ser una canción... que llegue a tus oídos para hacerte cantarme...

Voy a acabarme convirtiéndome en palabras... voy a convertirme en ceniza... voy a hacerme trizas... pero no olvides que viva estás igual que el deseo... que la pasión desenfrenada... igual que el momento en que me faltas... igual que un sueño, que no es palpable, pero es anhelo... 

No hay corazón que no sueñe... no hay latir que no intente latir de nuevo...

"Abrázame fuerte... que no pueda respirar... que tengo miedo de que un día ya no quieras bailar conmigo... tengo miedo de que no quieras bailar nunca más..."

Huida...

‎"Ahora solo me queda buscarme de amante a la respiración..."

Cuando vengas... procura entrar a mi habitación despacio, que no me de cuenta... quiero sentir la dicha de ver tus ropas en el suelo cuando abra los ojos... y sentirte debajo de las sábanas... escuchar el aire...

Ahh si pudiera tener dentro de mis sueños tu infinita silueta a petición de mi alma... tal vez, y solo tal vez, así podría pasar los días delineando lunas en el techo... pintando el aire y el cielo de naranja... 

Así... con mis adentros enfebrecidos te digo... suelta al mundo... y ven...

Mujer...

Te anhelo tanto... y tu tanto que te escapas..

Ojalá vinieras...

Está ahí detrás de todo... a veces conservo poco los recuerdos... parece que se esfumaran... que no existiera nada de aquello... 

Pero vienen a mis manos también a veces... se escriben en hojas de colores... de escalas de grises... en agua y sal... en blanco preciso... en azul marino.. profundo.. nocturno y agujereado... 

No puedo darme cuenta como me asaltan las memorias... solo brotan de mi ojos, del filo de mi boca... de las cosas que no entiendo... las que con coraje maldigo!!!... las que apenas puedo mantener sobre los hombros...

Se me acaba el aire... y yo nunca entiendo... nunca porque no puedo, porque no quiero... porque puedo acabarme cada latido y... y no... no sucede nada...

Me detengo a veces... a escuchar... habladurías de locos y las veo, las siento lejanas... pero me parten cada fragmento del alma... hacen de mí polvo... 

 


Me encontré un rostro... una voz y una mirada... y entonces fui feliz 10 veces en un segundo... sostuve un poco mis palabras... les di espacio y se convirtieron en objetos... se hicieron de luz... se hicieron tangibles... dejaron de ser transparentes para ser tu abrigo... tu almohada... luz en tu ventana...

Ojalá vinieras... y vieras todo esto...

Pero no vendrás... tal vez, solo estoy dormido...

Soy apenas un deseo...

Serían las 3:15 am, y yo, mientras encontraba en acordes aquello que se olvidó por un tiempo, le vi... bella, preciosa, mi vistante que hace un tiempo vendría cada vez que el reloj diera 4 campanadas... justo en la grieta que se formaba en las persianas, donde la insolente y amada esencia solía sentarse a mirar el cielo...

Y así no pude mas que pensar en ella... y en todas...

Ella es todas, y todas son ella... mujer...

Tuviste de mí todo en tus manos... y yo te entregué todo cuanto pude... en un instante de pasión enfebrecida me convertí en suspiro, tan solo para salir de tu boca, como el beso que se roba y se detiene en el aire... lleno de nosotros, y nosotros solamente...

Cuando me haye dormido, ven a verme... no tienes idea de lo que me haces falta, pero sobre todo... quédate a dormir a aquí... el vestido del armario envejece y yo no quiero dejar de mirarlo, hasta que lo vea tus curvas delineando... para quitartelo lentamente con cada dedo, hasta que toque el suelo...

Voy a guardar un suspiro en el armario, tal vez lo recuerdes.... yo lo llevo cada día colgado en mi lado izquierdo... en mi bolsillo y en mi desden lo dejo...

Tuviste una vez un nombre... como anhelo, soñando, decirlo al aire... tal vez así vengas a verme... ya no soy nadie... no tengo esencia, no tengo nada...

 

Soy apenas... un deseo...

En el armario...

Voy a colgar un suspiro en el armario, ahí... justo al lado de tu vestido rojo y voy a dormir...

Tal vez, cuando la fiebre me haga delirar diga tu nombre al aire, intentando arrancar de mi boca el sabor de ti... o tal vez comience a recordarte con distintas luces... como si ante mis ojos rodara esa películas de todas las horas del día, y de la noche, que te vi pasear por la habitación... maquillandote, hablando por teléfono, durmiendo, leyendo, o solo mirando hacia la ventana... desvistiendote para enredarte en las sábanas conmigo... acercandote para darle un beso a mi frente, mientras mi cuerpo cansado dormía después de sobrevivir al día...

Puede que incluso venga ella... a discutir conmigo... a quererme lentamente, a decirme todo esto, porque es nada lo que te digo... preciosa, y que así bajara de las nubes para verme, mientras el desvelo es irremediable... el alma despierta y mi cuerpo dormido... aún enfebrecido...

Mañana, cuando abra los ojos no sabré mi nombre y colgaré entonces otro suspiro... pero no aquel que me diste desde la lejanía y que atravesó muros y líneas telefónicas y vías de tren y casetas de cobro, que dió mil y un pasos hasta mi mano, no, no aquel suspiro... sino aquel que el sol me quitara del pecho, cuando hasta mis ojos hiciera llegar el día... señal de todo lo que anoche, soñando, olvidaría...

Voy a colgar un suspiro en el armario, ahí... justo al lado de tu vestido rojo y voy a dormir...

Todos los días lo pienso, y es que cuando ella venga... mañana ya no veré delirio... tal vez mañana solo vea un poco de aire... y solo un vestido...

Aire

No voy a hacer un dejo de palabras ahora... porque entre la ternura, y el reproche no cabe mas que mi corazón silente...

No importa que no entiendas... que NUNCA entiendas, lo que por mis manos se escribe, lo que por mi boca asoma... Lo que mi ceguera observa, más lúcido que el aire mismo, no es otra cosa mas que  a ti... A ti en toda tu expresión de inocencia y ojos bajos...

Voy a abrazar esa pequeña parte que siempre fue mía, y mía será por los años... no es que te lo haya arrebatado, pero lo dejaste en mí... y al igual que mi necedad, tu eco, no tiene remedio...

Te dedico un verso, prohibido para nosotros todos los días desde que asistimos a nuestro encuentro... antes de conocernos y reconocernos ya habíamos acordado... pero fue ese beso, el que arranca los nombres de nuestros recuerdos, el que nos condenó al preciado olvido... 

Mujer... acaba con este aire que me rodea porque huele a ti... y yo no quiero respirar mas que el aire mío...

No estás..

Y si te digo? que paso los minutos imaginandome llegar a este lugar... llegar y encontrarte enredada en tus quehaceres... mientras yo, cansado, agotado, totalmente deshecho, te veo al menos unos segundos que parecieran horas...

Y si te digo? que así con el cuerpo destrozado, lo unico que hiciera sería darte un beso... y luego dormir... y entre sueños, despierto, decirte "no tienes idea de lo que me llena este día solo verte..."

Y si te digo? que así lo veo... que así lo quise... que así me faltas...

Y si te digo???...

Mejor no te digo nada... de cualquier manera... No estás...

En cambio hubo un tiempo...

En cambio hubo un tiempo...

Puedo estar sentado en en rincón oscurecido... puedo tener los brazos recargados sobre el respaldo de alguna banca en algún parque... puedo estar entre las gentes, hablando tirvialidades... puedo estar incluso dormido...

Y no dejo de preguntarme desde hace meses... "cuando?... cuando es que me volví tan cansado?"

Hace tiempo que la luna no me habla, que no me da señales... hace tiempo que las palabras son solo eso... habladurías... que las mariposas son bichos lindamente disfrazados... que todo lo que está de cabeza está de pie... 

No puedo ir a romper olas, ni puedo ir a pulir marfiles... no encuentro la llave del baúl y sinceramente no me importa, incluso cuando estoy solo... No me hablan los personajes desde el armario ni los suspiros que los acompañan... detrás de esas puertas solo están mis ropas y unas cajas de zapatos llenas de nombres y listas y velas y papeles y canciones y listones y nada...

Quiero inundar mi habitación y vivir bajo el agua... al menos para darle un giro a todo esto, porque se está volviendo bastante aburrido vivir del aire... se están volviendo poco interesantes las paredes sin notas, sin aromas... mi cama es un colchón solamente, ya no es santuario ni martirio...

En cambio... hubo un tiempo de rosas y balcones y guitarras y canciones y risas y dolores profundos... de aromas y ríos, de querer morirme y decir "NO!!! un hombre no debe querer acabarse al filo de las sábanas y los besos... debe de estar vivo y mucho mas que eso... tiene la fuerza en su sangre, por ella que le alivia las fiebres y le cuida los sueños...

En cambio... hubo un tiempo en el que el desvelo era en ella... en que la luz se quebraba en su cintura... bendito el roce y la cubertura gentil de la sabana sobre sus pechos... podían terminarse días enteros en sus ojos y no había palabrerío suficiente... solo quedaba cerrar los ojos y tomarse las manos... hasta que la luz se rindiera en las orillas de la ventana y nosotros junto con ella...

Igual... de eso... hace tiempo... 

Siempre te detienes a ver la Luna...

Siempre te detienes a ver la Luna... cuando fue que tu y yo la soñamos en el mismo cielo?...
Siempre fue así... solo que, la luz nos alcanzó lejanos.... separados... y el mundo se volvió dos partes...  y nosotros con el perdimos la vista arriba...

Yo he vuelto a mirar la Luna, ella es de mis manos barro... de mis sueños, ella sueña, despierta y me enreda los ojos... 
Déjame darle a tus ojos un poco del brillo de la Luna... porque niña de mis ojos, no has vuelto a verla desde aquel temblor que abrió las piedras y los pasos.... ya no conoces la noche ni el cielo... 

Ya no conoces mis manos... y yo solo estoy aquí... atado a la luz que quedó en mi tobillo, anclado, sujeto... encadenado como un preso, al suelo... desencantado, pero añorante... desdeñoso, pero esperanzado...

Sueña de mis sueños... no dejes caer tus brazos como espadas... y tu silencio... no dejes que perfore mi pecho... ya me he vuelto hueco de costilla a costilla... soy apenas una estela... ni siquiera una moneda en la fuente de los deseos... ni fugaz como cometa, pero lúcido e intermitente....

Soy palabrerío y soy el mundo entero, llevo entre mis brazos, el fantasma de tu cuerpo y me aprieta los pulmones el lazo de tu cabello.... pero no dejo de escribir porque entonces soy solo necio....

Siempre te detienes a ver la Luna... cuando fue que tu y yo la soñamos en el mismo cielo?...

 

Ayer... y por eso, por la Luna me detengo...

"No tengo ningún deseo de que me digan que la Luna es diferente a mis sueños..."

El sabor del silencio...

De un momento a otro... conocí, desde el fondo hasta la punta de mi alma, el sabor del silencio...

Un silencio que mi boca calló desde que conocí mirada, que no fuera mía... Áspero... amargo silencio... trastocado, como yo... no reconocí en mí ningún eco que hiciera silueta con la figura que tuve enfrente... tu figura...

El reloj avanzó con su paso habitual, y yo, retraído... hice hilo de mis pensamientos, amadejados... y me vi entonces... por primera vez añorando un poco... por primera vez imaginando un poco... inundado de delirio puro... 

El delirio tan lúcido amedrenta... y yo, poco hábil, sucumbí... 

Áspero... amargo silencio... trastocado, como yo... y tu silueta haciendo eco dentro de mí... y yo viéndote aún con los ojos cerrados... Que coraje no pude guardarte?... 

Los pasos se dan, las palabras se dicen... yo soy apenas un punto... inmóvil... estático... nunca más, infinitamente como fui siempre, nunca más, errático... estuve, estoy... como descompuesto... como maquinaria vieja, oxidada, empolvada... como engranaje al que le faltan dientes...

Ya no sé a donde llevo mi boca ni mis ojos... no sé a donde va mi corazón... no conozco desde hace tiempo nada... niego cuanto conocí... aborrezco personajes, desprecio viejos capítulos... no tengo idea mas nueva que el cansancio... y el cansancio agota... 

Pero te ví... y quise quitarme ese peso, quise quitarme todo mal... quise que fueras razón... quise muchas cosas... quise... muchas cosas...

Pero el delirio tan lúcido amedrenta... y yo, así fallé...

De un momento a otro... conocí, desde el fondo hasta la punta de mi alma, el sabor del silencio...

Áspero... amargo silencio... trastocado, como yo...

Coraje...

No se de donde llega este coraje... no se de donde viene esta palabra tan desdichada, ni se de donde viene este desdén...

Ojala tuviera nombre... como Lucía o María... ojalá tuviera nombre, forma y figura... pero solo es un suspiro, guardado como tesoro en un armario... ojalá tuviese una silueta dibujada... ojala fuera su peso en mi cama, su lugar a mi lado derecho... ojalá no me doliera el lado izquierdo... pero solo es un suspiro... 

No se de donde llega este coraje... no se nada mas que lo que soy yo mismo, sin remedio... embrutecido hasta las ultimas causas de mi aliento... hasta los ultimos esfuerzos de mi palabra o de mi voz... arremedo de corazón malherido... agonizante y latente como fuego consumido... entero pero vacío... sin esa costilla que adán diera para la creación de su delirio... su mujer, su alma, su ternura consumada ante algo tan sublime como su mitad errante...

Ojalá tuviera nombre... ojalá fuera ella, o ella, o la otra... pero eres tú... y yo, apenas conociendote, soy siquiera la mitad, apenas, de lo que fui hace años... no soy mas que un fantasma o espectro para tus ojos... un tonto enardecido... callado, silente, errante y apenas bendecido...

Tengo esta letra, teñida de escarlata sobre el pecho...  sin merecerla, pero portandola orgulloso... 

Voy a dejarte esto aquí para que nunca lo veas... voy a dejar esto aquí para recordarme que soy de tierra... ilusorio... disidente... errático... 

Vamos a tomarnos una memoria junto con mi amigo el tiempo... que haga de mis huesos un puño viejo de arenas... que haga de mis ojos agua y sal... 

Yo no se que tanto de sagrado tenga esto... pero ojalá que cuando duermas, veas los ángeles que vi yo... cuando tus ojos me vieron... y cuando voz llegó a mis oídos... 

No se de donde llega este coraje... pero voy a dormir esta noche, encendido en fuego enfurecido... hasta que mi corazón sea cenizas... hasta que, tal vez, y solo tal vez... deje este delirio...

Mujer...

Cuanto te quise, cuando te quise...

Cuanto te quise, cuando te quise...

Eras dulce, cálidamente iluminada... bajo mis manos y mi boca... la tuya que tanto quise y soñé... la que tantas veces dijo mi nombre... cuanto te quise, cuando te quise...

Te amé, a ti y a tu cuerpo... amé tu alma y así lo dije... amé cada parte de ti que pude... y espere que me amaras... y así lo hiciste...

La sombra era parte del juego de nosotros... y veme ahora, que estoy solo... apenas con la misma sombra y la luz lejana... trazando líneas en la cama... para abrazarte mi almohada no basta... no tiene tu olor, ni tus ojos... ni tus delicadas ganas...

Cuanto te quise, cuando te quise...

Alguna vez jugaste con mi intención... y ese día repudié tus palabras y fueron condenadas al miedo... y así te quise, queriendo no quererte... cuando te quise...

He de confesar que a veces el recuerdo me asalta... y es sublime mientras se queda tu silueta en mis dedos... y siento de nuevo tu cintura, tus hombros... tu pecho y la línea de tu espalda...

Con los ojos abiertos, y el aroma de aquellos días... ensimismado me doy cuento que no eres nada... y te quiero entonces... te quiero infinita pero inexistente... te quiero ilusoria y risible incluso...

Cuanto te quiero, cuando ya no te quiero... cuando no quiero quererte...

Aquí estas ahora, en este preciso segundo... en esta precisa palabra... y te tengo de nuevo mil veces en un parpadeo... susúrrame al oído que quieres que te ame... que te lleve conmigo siempre... pideme que desate tu vestido de nuevo... que te tome... que te toque y que te quiera... que aquí te tengo... hasta que este segundo ya es pasado...

Pasado como esta palabra igual de precisa, pero en otra hora...

Cuanto te quise... cuando te quise...

Entre tanto sepa que mi compañía eres tu...

Entre tanto sepa que mi compañía eres tu...

Entre tanto sepa que mi compañía eres tu… soledad

Mi alma no podrá mas que suspirar de noche…

 

Anhelo el día en que tenga calor de sus brazos… o que tenga el roce de su boca… o su espalda fría bajo el rencor… pero que tanto amor podré darle aun así, enojado por mi propio orgullo?... el mas grande que pudo haberse dado…

Te extraño porque te conozco desde lejos y sin nombres… desde tiempos inmemorables… canto a tu voz, sabiendo que cantas a la mía, pero no escucho mas que susurros de ventarrones…

Ese viento que roza mi rostro… ese anhelo tanto que sea tu mano… ese deseo tanto que sea tu boca… ese que sea tu beso… tu vientre… tu cuerpo… toda tu… entera… penetrada hasta el fin de los tiempos y los mundos coincididos por nosotros…

No me dejes aquí esperando debajo del árbol… la banca se hace vieja.. y yo… y nosotros… junto con ella…

Te amo tanto… mujer de piedra ensoñada… mujer de mujeres… te amo tanto… amor…