Blogia

Del Tiempo

Un café a media tarde nunca se niega...

Con los días que pasaron vino la lluvia...
En los filos de aceras, en los baches, en la tierra, en los autos y macetas... en mi cabello y mis hombros... en mi rostro y mi mirada... en mis manos grises... quedaron los dejos del agua bendita...

En la ventana retocaba y piqueteaba, mientras las luces de media tarde y la cálida lampara de escritorio llenaban mi cuarto... y yo, recostado sobre la cama... dando vueltas y vuelos reparaba en la trivialidad...
el techo era como una película y mis ojos en ella veían proyectado el deseo y la nostalgia... pero no de nombres sino de figuras delineadas apenas de humo... y quise entonces tomar la mano de aquella silueta a mi lado derecho... y se aferró a mis dedos un cálido delirio...

Los días pasaron y la lluvia se llevó en sus gotas una vieja idea... azul y delicada como los personajes transitorios de los meses que llevo sin soltar palabras al aire...

A veces me veo y me encuentro tranquilo... demasiado tranquilo... y mi corazón me pide salir del baúl... quiere ver un tren... pero en el andén el reloj de oro encadenado al guardagujas lleva su paso... y un silbar de su dueño me recuerda que vivo en la banca en que escogí vivir... y respira esperanza mi corazón embrutecido... desvencijado y deshilachado... cálido como suspiro de mujer en mi mejilla, así también yo a mi corazón suspiro...

Vamos, palpitar mío... vámonos cantando, pero muy bajito... y cuando quieras volver la vista atrás no lo hagas... que delante del túnel ya veo luz... y necesitamos recibirla sonriendo...

Y así... mi sonrisa cansada, ya olvidada... asomó de nuevo y mi voz habló...

"Tengo una cita con la vida... y un café de media tarde nunca se niega..."

Escribirte

Puedo escribirte?... puedo a pesar de todo esto, seguir guardandote este espacio?...

Es vacío sin tu voz para leer esto... es vacío sin ti para escucharme contartelo con los ojos, mis pausas y mis sonrisas acomodadas entre las palabras entrecortadas... es triste...

Es triste regalarte a cada noche líneas... si tu solo eres silencio...

 

Pero quema dentro de mí...  me hace sentir morir, sin dejar de respirar ni latir.... es mucho mas triste y mucho mas vacío quedarme callado... quieto como muro... silente como estatua.... ciego, mudo, sordo... testarudo y torpe... condescendiente, apenas una sombra de quien soy.... una copia barata, de papel descolorido... como desafinado, desencordado y desencajado... no puedo, no se como, no quiero quedarme callado... sería asfixiarme, cortarme las alas... abandonar los trenes, las estaciones.... sería dejar mi banca... esa banca de la que hablé, esa banca en la que me siento bajo ese viejo árbol... viejo viejo arbol.... sería abandonar mi banca...

 

"El sol se cuela por ese espacio entre la cortina y la ventana... y me deja verte desnuda, dormida, silente y preciosa sobre mi cama... como el sueño que eres.... cuando vienes a visitarme mientras duermo... cuando mis ojos recorren tu silueta desde tus piernas, tus caderas, tu cinutra y tu pecho... tus ojos que yacen cerrados y tu sonrisa apagada por el cansancio... pura como el pecado del que deseo que seas, mía como de todos y de nadie... mía como mis manos..."

 

Puedo escribir cosas como esto... llenas de pasión tranquila... hablando de los cuerpos de una manera tan limpia, tan hermosa... tan sublime!!!... que me duela la lengua de pronunciar los versos y no poder tocarte con ellos... que me duela todo el lado izquierdo... va a doler abrir los ojos y no verte, despues del desvelo en el que vienes... ahhh como arde en mi ese beso que no te he dado... pero que hermosa la espera hasta que mis ojos sonrían por tocar las lineas de tu figura de nuevo... vale la pena el tiempo... porque te quiero...

 

"Y cansado yace tu fantasma maldito, moribundo... desenterrado del cementerio de mis recuerdos y viene y atormenta mi delirio profundo.... estoy cansado.... agotado....abandonado como un niño.... no aparescas entonces... dejame dormir, olvidar por algun tiempo... no cierro los ojos desde hace dias, y si logro juntarlos, tu figura... tu recuerdo... el recuerdo de ti que tengo... es usado como un truco y una artimaña.... algún demonio que se ocupa de despertar a almas intranquilas como la mía te ha venido usando para cumplir su cometido... mientras tu estas lejos, sin saber todo lo que te espero... ya vendrá la calma.... porque vale la pena el tiempo... porque te quiero"...

 

Puedo escribir cosas como esta tambien.... crueles... tristes... agotadas y delirantes.... enfebrecidas y enfurecidas... no dolerán los besos... no doleran mi boca...  dolerán mis pasos!!! el suelo frío que piso, el cuarto solo... mis corbatas y trajes en el armario... la sala sin ti... mi almohada vacía... mi repisa sin tu fotografía.... 

 

Pero dentro de todo esto... hay una cosa de la que ya no escribo, porque no es delirio ni tormento... tampoco euforia ni pasión... es lo unico que siempre tengo... lo unico certero...

 

Es tu voz... "pero no olvido nunca... tu voz..."

 

Puedo escribirte?... puedo hacerlo al menos porque así soy?.... es vacío hacerlo sin que me escuches, sin que lo veas... sin verte...

Pero me hace sentir morir qudarme callado..... me me hace morir... abandonar mi banca...

Ella viene a veces... y yo solo estoy dormido...

Ella viene a veces... y yo solo estoy cansado...

Quiero dormir y ella me mira desde la esquina... así que le doy su lugar junto a mí...

Es callada... y cálida... me llena los ojos de sueño... y yo de besos su frente...

Duele cada vez que llora... duele porque no voy a recordarla... pero siempre termino escribiendole...

Un día me dijo "te quiero..." y yo la quise... la quise de día, de noche...a todas horas la quise...

Ella viene a veces... diferente... huele a rosas... y sonriente me abraza por la espalda, cuando yo me desvelo escribiendo, leyendo, o solo pensando... como la quiero yo, cuando la quiero...

Como la extraño, cuando la extraño... es mi pecado y mi gloria... es como el secreto... inauduible... inexpresable... guardado...

Ella viene a veces... silente y con los ojos cerrados... y yo la maldigo... y entonces la veo desdichada, ardiente...

Tierna... como le hago daño, cuando le hago daño... 

A veces no viene... a veces no la recuerdo... la olvido por siglos enteros...

Y este hombre que conocieron hace 3 días y un millón de años ya no está... ya no estoy... si no está ella no soy quien soy...

 

Ven... búscame... encuéntrame... déjame tomar tus manos y no te sueltes... conozco el lugar para nosotros detrás del cielo, y no hago mas que mirarlo y mirarlo desde lejos... desde antes de que fuéramos nosotros, ya estabamos juntos... yo no se si es cierto o si es un pretexto pero me he encargado de vivirlo como el que vive a todas horas aquello que anhela... con las manos al aire... esperando... esperando...

 

Ella viene a veces... y yo cansado... la convierto en una página blanca... en un poema sordo... alejado de todo y de todos...

Ella viene a veces... y yo solo estoy dormido...

Me dijo "te quiero"... y yo la quise... como la quiero, cuando la quiero...

Como la extraño... cuando la extraño... 

 

Ella viene a veces... 

y yo... solo estoy dormido...

Yo no se si estoy solo...

Yo no se si estoy solo... cuando estoy solo...

Yo no se si es tu boca... o el recuerdo de tus labios..
Esto que tengo en las manos es aire solamente... o son las huellas de tus dedos?

Yo no se si estoy solo... cuando me quedo a oscuras bajo el techo de mi cuarto...
Yo no se si estoy pensando, o si sueño... o si tan solo estoy navegando...
Esto que tengo entre los dientes es tu palabra... o es mi memoria malgastada?

En la deriva dejé una línea azul para mis pasos... y estuve días y días volviendo la mirada...
cada noche, te buscaban mis ojos... cada amanecer, esperaba encontrarte debajo de mi almohada...

Amo los días nublados, porque es el día que descanso de buscarte... ese día estas por todos lados...
Esos días eres tu tan alejada... eres tu tan distante... eres solamente tu... como hoy, como mañana...

Yo no se si estoy solo... cuando estoy solo...
Porque entre el delirio, la locura... en la ilusión y la nostaldia... estas conmigo...
A mi lado izquierdo que tanto te llama... y que duele tanto...

 

Tanto me duele mi lado izquierdo...

 

YA BASTA!!!...

De la ausencia...

Se derrama sobre la luz, sobre la noche... sobre el hombre callado...
Se derrama sobre la luna... sobre la cama... sobre el codo destrozado...
Se deja caer sobre las ventanas y los goznes de las puertas... 
sobre la cuerda blanca y sobre la sal dentro del agua que hay detrás... de los párpados...

Cubre todo con como la oscuridad de la casa... y hace de las horas
un baile incordinado... carente de música, letra y armonía...
Deshace la trama del tiempo y deja detrás del corazón un latido esperanzado...
Te hace abrir los ojos... y cae el techo sobre los cuerpos solitarios... 
Y luego, tal derrumbe lo cubre ella... con la cadencia extraña 
que la costumbre deja sobre el perchero... un danzón desamparado...

Silente, pura, enajenante, decadente... inminente y pervertida...
Amarga, dulce, agria como limón... un sabor salado...
Huele a flores... sabe a hierba... se siente como la seda sobre la piel...
Deja un rastro en el aire... y borra las huellas del pasado...

La conocí... la encontré y la hice mía y de todos...
Promiscua como ceniscienta... ojos cerrados... puños abiertos...
sonrisas perdidas... recuerdos perciosos... de tu cadera y tu vientre...
De tu pecho... de tu piel encendida debajo de mis dedos...

La conocí... pintada de cobre,
mirada azul y vestido blanco... cenizo cabello y labios rojos...
Tenía detrás de ella mis días soleados...

La llamé entonces, como se otorga un nombre a una niña...
Besos me dió para sentirme acompañado...

 

"¿Quién eres?"... susurré en medio del delirio... desencantado... 

"La Ausencia..." contestó ella... cuando desapareció de mis manos...

Melancolía...

Melancolía...

De entre los escombros de mi alma me llamo una mujer hermosa... me sedujo y me lleno el cuerpo entero de sus lágrimas adiamantadas... colocó sus manos delicadas sobre mis ojos... y besó cada curva, cada espacio, cada línea de mi rostro enardecido... de mi sonrisa cansada... de mi mirada distante...

Desapareció de mis sueños y la encontré a la mañana siguiente en la esquina de mi habitación donde se cuela la luz... en el cielo... en el frío que me recorrió desde los pies hasta el cuello... me abrazó fuertemente y me condujo de vuelta a las noches de llanto de guitarras, de palabras mudas... de gritos lunares y versos en un libro de portada azul... de hojas secas en el suelo otoñal...

Y con un temblor en el labio me hizo pronunciar su nombre... bella dama de nombre claro... preciosa hasta su esencia misma...

Y así me escuché pronunciarla y hacer eco de mis razones y deshiscencias... 

Y así me escuché llamarla... tocarla de nuevo, enredarme y detener el tiempo...

Y así me escuché, loco y aromado y triste...

 

"Melancolía... dulces y amargos son tus cálidos besos... Melancolía..."

Un lienzo... detrás de mis ojos cerrados... soñando despierto...

Que caiga del cielo como la gota única... el roce bendito... los ojos cerrados...

Te tengo aqui... y te acercas lentamente... y yo... con mi rostro hacia el cielo... haciendo juego con un sueño despierto...

La luz hace un dueto indescriptible con la sombra sobre tu rostro que imagino, tan cierto a pesar de mi mirada ciega... escucho los pasos... conozco tu vestido... tus ojos que me alcanzan hasta el fondo del abismo que soy...

La respiración se detiene, se hace lenta y guardo tu aroma cada vez mas tangible en mi memoria... quiero abrir los ojos... mi boca... decir algo.... pero tu dedo impide cada movimiento... se coloca en mis mejisllas y desata un torrente tranquilo hacia mi pecho...

Y tu... silenciosa como la noche... haces sobre mis manos un lienzo... una cuerda... una tecla... una hoja en blanco... y ellas te alcanzan con cuanto color, cuanto arpegio, cuanto acorde.... cuanta palabra tienen...

El movimiento es fino... se posa la luz en el filo de tu rostro... y danza con la oscuridad aparejada sobre el mismo...

Adiamantado... el brillo del agua hace de tu cuerpo la silueta exacta de mi delirio profundo... y se delinea un precipitado sabor a ti... sobre tu boca, que sonrie apenas... en la comisura de tus labios asoma un surco tenue... que me grita y me dice del fuego del que eres presa... un temblor parecido a aquellos que da el frío del aire que respiras... apenas perceptible por ti misma... pero que llena cada parte de ti inocencia, de tu carisma, de tu idea antes clara y ahora perdida en la pasión que desatas....

El momento es delicado... y yo tan quieto como estatua... esperando, solo esperando.... esperandote... inomavible a pesar del deseo que me circunda...

Circunscritos en este cuadro somos... y no quiero acabar... no quiero acabar nunca todo esto...

No quiero que se apaguen las luces... no quiero abrir los ojos... porque te marcharías si lo hiciera...

El reloj sobre nosotros se ha detenido, como se detiene el caminar de todos... el pensar de todos... el mundo de todos...

Pero el nuestro es infinito, seguimos latiendo... podemos seguir caminando en la ilusión... podemos hacer de ella nuestro espacio... sin saber que ella ya nos ha tomado para que sigamos nuestro curso, como un par de olas rumbo a la playa en que destrozamos nuestro ser para llegar de vuelta a la tierra que pisamos lado a lado...

Si se me acaban las palabras para retrasar el desenlace de esta historia sería la pérdida más poética de mi universo... sería el dolor... el ardor mas tenue que jamás mi lirismo ha tenido... y por eso sigo con ese segundo en el que tu rostro se encuentre a solo un par de centímetros del mío...

Mi mano entonces... menos artística que tuya... tan tuya como mía... menos poética que mía... tan mía como tuya... envuelve juego con tu cuello... y hace en el la silueta de la sombre que derrama... tu cabello la cubre y me lleno de ti en un instante... un detalle tan imperceptible pero crucial para nosotros...

Y aquí te tengo... encerrada... en ese segundo justo antes del beso...

Ahí... en esa pintura que somos quiero darte un suspiro... y respiras la esencia de mi alma, y me das ahora con tus ojos que lentamente fueron cerrando sus párpados una esencia de tus palabras no pronunciadas...

Ahí podría detenerme... aquí podría terminar ésto... ser una imagen de luz en mi corazón por siempre...

El amor que siempre quedó pendiente en el beso...

Pero como evitar describir el rojo de tu boca... la calidez del roce del que hablé al principio, como evitar rodearnos de un aura conjunta sobre nosotros... como un solo ser, a punto de ser partido en dos por dioses llenos de envidia... y de amor por nosotros... como evitar hablar de los colores que encerramos... como no decir con letras esa música que llevamos dentro...

Como no darte ese beso que me has regalado...

Y acaba la historia de este cuadro congelado... un segundo antes de esas descripciones de las grietas enfebrecidas de tus labios... un segundo en el que aún te llamas tuya... un segundo antes de que puedas llamarte mía...

Y es que si he descrito todo esto... es solo el platonismo de soñar despierto... a pesar del estremicimiento que me ha llevado a esta locura... la locura de asegurar para mis anisas que allá en lo lejos lo has sentido irradiar desde el mero centro de la gravedad que nos une... la locura de hablar de sucesos apenas percibidos por mis ojos cerrados en un momento de... un momento de... un momento de algo indescriptible, mágico, sublime, etéreo... y aún así indescriptible... (quisiera conocer la palabra única para esto...)

Podría preguntar si has sentido aquello... pero tengo miedo a encontrarme con una negativa... aunque mi corazón me ha gritado que sabe que así ha sido...que se encontró con el tuyo en un instante extracorporeo en el que he visto todo esto...

Y así termino... pintando un lienzo con las letras, las palabras... el idioma que mis manos conocen... escribiendo... de la misma manera que mis manos puede decir con cada movimiento sobre la piel, sobre las intenciones, sobre las voces y las cuerdas... sobre las hojas en blanco como esta... de la misma manera en que mis manos de todas esas maneras saben decir: ...

 

Te quiero....

Palabras de una noche de fantasmas...

Las palabras atan.... son el compromiso que se hace con uno mismo, aunque en promesas lleven el ser pronunciadas...

La promesa es el cuento, la historia, el pacto íntimo entre la palabra y el alma... a veces cuando a las personas se promete algo, es mas bien uno pactando consigo mismo... ensimismado entre las ilusiones de las que el corazón sobrevive cada día...

 

Yo pude (hace tiempo) prometer un cuento, una canción y noche... y las palabras se colocaron en mi boca para colocarse cual anillo en el dedo de ella... aun en la distancia impercetible de nuestras rutinas, quehaceres, metas, etc., siempre cupo en espacio para los acuerdos... para el tiempo sobrante que se otorga y se concede con el corazón mismo... como un beso dado al viento a medio noche... como un sueño en el que se cruzan dos cuerpos, y ante el alba se hacen y deshacen como hilos de una costura invisible en la tela del tiempo...

 

He venido soñando desde hace días miles de palabras, horas ante la ventana, rinconces de una cama donde poco acostumbro dormir... vestidos tejidos de un suspiro que me dió ella hace un tiempo... 

 

Silencio... profundo silencio, augurando un final no concluido, de una historia que comenzó con las palabras menos introductorias...

 

Si he de ser llano y simple mejor diré... "Un final incierto para una historia con un comienzo mal definido"...

 

Por eso me pregunto hoy... lleno de una angustia apenas perceptible... a donde has ido?... y la respuesta no la espero de ti, sino de la misma tela del tiempo... el tiempo, la soledad, cuidadora del mundo... es mi compañera desde hace anocheceres pasados... y yo he venido dejandole un espacio en mi cama para que sea ella, como diablo despertador... quien con su voz logre abrir mis ojos... y yo yaciente ante el filo de mi cama, enfebrecido (si es que existe esa palabra), delirando una y otra vez los ojos que no me vieron... aquellos que solo soñé desde lo lejos...

 

Que si he dado un último intento, ha sido un mero pretexto para que en noches como esta solo tenga un tema para mis manos... un consuelo para mis voces... un espejo para mi sonrisa cansada, agotada, exhausta de ti...

 

Y como dice cierta canción de fantasmas que conozco... "ya no se si lo que digo realmente nos hace falta... hoy no es día inteligente... y no sé ir mas allá..."

 

"Pero cuando puedas vuelve... porque acecha tu fantasma... jugando a las escondidas... que yo estoy muy viejo ya..."

 

Y me voy entonces... antiguo como las ideas de mi alma irrelevante... camino al amanecer al que pertenezco... y al atardecer que siempre recuerdo... contigo, en un vestido azul...

Un clavel...

Entre las 4 de la tarde y las 5 hay una hora... entre minuto y minuto hay 60segundos... entre enero y febrero hay un mes...

 

Entre tu y yo... no hay nada...

 

Tomé un clavel y lo coloqué en el jarrón... y me dediqué a lanzarle miradas, palabras, melodías y dibujos llenos de intenciones... la flor se abrió, despidió su aroma y embelleció mi  estancia, mi habitación, mis pasos... mi vida entera...

De la misma manera quise darte a ti palabras, miradas, melodías y otras tantas cosas que solo se pueden hacer con un corazón dispuesto... e igual que mi clavel se embelleció el cielo, la tierra y mis sueños...

En el filo de mi ventana pasaron dos horas, y tus ojos cerrados, tu cuerpo exacto, tu respiración y tus ganas tranquilas y pacientes yacieron dormidas mientras las nubes encendidas me auguraba un cálido abrazo... un retoño efímero... y un adiós...

Cuando vi mi reflejo en la sonrisa pura de tus ojos, me hundí en tu boca... sin miedo, sin pena, sin ansiedad... sin nada en las manos mas que las tuyas... sin nada en mis ojos mas que mi alma...

La pasión es una terrible jugadora del azar... abre las casillas y las preguntas brotan como una ronda de dados o de naipes en el que se apuesta más que simples posesiones, y se pone en juego el curso y transcurso de la vida entera...

Y mi clavel lleno de esperanza palideció ante la figura de tu espalda... te vi marcharte y el rojo de tu boca se convirtió en un recuerdo, un chiste, una pesadilla... y fue el perfecto momento para asediar mis fantasmas con las azules palabras de una noche iridiscente... y me dediqué al oficio de ser poeta... solo para escribir cosas incoherentes como esta...

Entre las 5 de la tarde y las 6 hay una hora... entre minuto y minuto hay 60 segundos... entre octubre y noviembre hay 31 días...

 

Entre tu y yo... siempre habrá algo... y cuando se pone el sol en aquella ventana... no hay nada... solo mi clavel marchito...

 

Dedicado al 9 de Octubre del 2010...

No me despiertes...

No me despiertes con tu voz efímera... 
No me despiertes...

No me despiertes encendiendo un recuerdo tomado de la repisa...
No me despiertes...

No me despiertes con tu mano sobre mis espalda cansada... ni con la ilusión que eres... ni tomes la luna para dejarla caer sobre mis ojos... ni el sol para espolvorearlo sobre mis hombros...

No te apagues cuando estas a punto de rozar mi boca, cuando ya tengo mis ojos cerrados... no te desaparezcas antes de que pueda tomar tus manos, o tu cabello que no recuerdo... no te desluzcas cuando pueda sentir la pequeña distancia que hay entre tu mirada encendida y mi rostro que la sostiene... no me quites así el aire, corazón...

No me despiertes del todo...
No me despiertes nunca...
No si cuando lo haga, vas a ser otra vez mas que mi sueño...

Fueron un faro tus ojos...

Fueron un faro tus ojos... y me detengo a hacerte esta pregunta... 

"Alguna vez te hable de tus ojos?..."

Fueron... un faro tus ojos... esos ojos lejanos... cálidos y traviesos a veces tus ojos..

De tu mirada se desprendía a veces una tristeza inocente, infantil y enternecida... y esos eran tus "ojos tristes", preciosos de noche, de día... de madrugada...

A veces se colmaban de risa tus ojos... de agua pura, cristalina... y bailoteaban (no bailaban... bailoteaban) felices tus ojos... vinientes y corrientes, alegres e indiscretos tus ojos...

Me encantan (encantaban.. encantan) tus ojos, intrigantes... secretos, ocultos... y cuando disimulados tus ojos se ponían de acuerdo con tu boca (de ella hablaré después) y asomaban palabras que tus labios dejaban a medias... para que me gritaran atrevidos tus ojos...

Había noches que para mi fueron solo tus ojos... noches en los que si te hable, hablaba a tus ojos... esperando encontrarte dentro de ellos... una parte de tu alma... y darte parte de la mia... en canciones y escritos (como esto)... que tanto di a tus ojos...

Suspiraban también, a veces, tus ojos... cuando me querían tomar... cuando la distancia era prudente... solo les veía añorar a tus ojos... con un aire de desden... y pasion tranquila y azul tus ojos... 

 

Donde están ahora tus ojos?... mis ojos los han perdido de vista... y fueron para mis ojos un par de miradas entre la energía del coraje y la calidez del fuego tus ojos... 

Fueron un faro tus ojos... luz para el puerto en el que anclaba mi lirismo noche tras noche... madrugada tras madrugada... acorde tras acorde... 

Extraño tus ojos... pero mas que a ellos... mas que tu simpleza sin precedentes... mas que al delirio... te extraño a ti...

 

Así que ven tú... y posa sobre mi tus ojos... y dime con ellos todo... conspira a tu boca para que no diga nada... y arráncame el alma con tus ojos... y que tus manos, complices de tus ojos, solo se acerquen a las mías...

 

Y te hago esta pregunta... "Alguna vez te hablé de tus ojos?"...

Todos los días... lo hice mirandoles... hablaban mis ojos a los tuyos... a tus ojos...

 

A tus ojos...

Un segundo del que querré acordarme siempre...

Un segundo del que querré acordarme siempre...

Voy a cerrar mis ojos...

Cuando los abra habrán sucedido mil cosas... y yo solo tendré esa sensación de haber perdido un segundo en mi vida del que querré acordarme siempre...

 

Voy a cerrar mis ojos...

Cuando las palabras te alcancen... cuando mi mano derroche y deje caer la ternura... cuando me aferre a mantener los pies en el suelo onírico... 

Solo me quedará el lirismo... lamentable y olvidadizo tras mi memoria frágil, e inventaré al filo de mi cama una imagen difusa...

 

Voy a cerrar mis ojos...

Y voy a caminar por décadas... con las horas malditas, con el viento entre mis dedos... con el aire pesado en mi pecho... con el dolor de mi lado izquierdo...

 

Voy a cerrar mis ojos...

Y ante la ausencia, voy a cerrar mis ojos... ante el delirio, voy a cerrar mis ojos... ante el mundo entero voy a cerrar mis ojos... y abriré el marfil, ante la silueta que aun no recuerdo...

 

Voy a cerrar mis ojos... 

Me sentaré sobre el baúl y su bóveda celeste a mirar mi alma... y ahí veré el resto de mi vida pasar... como un viejo que contempla a los niños en el parque...

 

Voy a cerrar mis ojos... y a abrirlos el día de mañana...

Tan solo... tan solo para ponerte nombre... y tomar el tren, desde la mañana en que los gallos cantan... y la despedida se hace inevitable...

 

Voy a cerrar mis ojos... y a no saber nada...

 

Voy a cerrar mis ojos...

Cuando los abra habrán sucedido mil cosas... y yo solo tendré esa sensación de haber perdido un segundo en mi vida del que querré acordarme siempre...

 

 

Querré acordarme de ti siempre... 

Vacío...

Con estas manos... necias y tercas... obstinadas... recorro el último papel de mi historia...

El filo de la hoja blanca...  el borde del espacio en el que me escribo...

 

Será que entre las letras he venido expiando mis deseos?... Yo no soy un hombre triste... pero soy un hombre cansado de intentar alcanzar la Luna... y le canto al pie de la ventana en la que tanto he vivido...

 

De la lejanía me llega un olor a flores...  un sabor a amargura... corazón... un sabor a desgana...

 

Me pregunto que ha sido de la noche aquella en la que se dijo que un cuerpo es presa de si mismo, en la que se dijo que la fiebre trae delirio... como pesadillas a borde de un suicidio que fue tu silueta... aquella que solo conocí en el abrir y cerrar de ojos desesperado en mi cama...

 

Desperté 11 veces, antes de en realidad abrir los ojos... dormí 3 décadas... y caminé 9 días... para soñarte solo durante 8 minutos... y al final, con el tacto embrutecido, me atreví a delinear sobre el cristal intangible la figura de mi ausencia...

 

La cadencia en que pasan los segundos me hace insoportable ante el espejo... y mis personajes, deshiscentes, insurrectos me llevan a cada esquina de sus historias... y yo leyendoles como a mi mismo, los condeno con toda intención al abismo del que salieron... y se vuelven estatuas... ruinas de una vieja ciudad que nunca visito...

 

Que calidez el sol... la luz interminable de un amanecer desde los ojos de mi alma...

 

Me he quedado con la incoherencia... y es mi don mas preciado, la esperanza rota... esa que tengo para representar la manera de ver las cosas sin juicios... esa que me roba el nombre y me convierte en nadie... como palabras al viento, verdades absolutas... totalmente inexorables...

 

Por que no vienes a pasar un día sobre el puente?... El nombre blanco que llevas es lo unico que pido... lo unico que falta para deshacerme bajo el agua de la lluvia...

 

Pienso y vuelvo a pensar... cuantas veces sea necesario para martirizarme con el azul de la enajenación... a la que pertenece mi decadencia...

 

Me he vuelto viejo en un par de horas... y he vuelto a mi presente cargando ideas de un hombre antiguo... desatinado como yo mismo...

 

A veces solo escribo por no perderme, por la costumbre... a veces escribo para no decir nada y sentir que sigo en esto...

 

Pero hay días en los que escribo para ella... mujer de nombre impornunciable, mujer que conozco y que no recuerdo... mujer que tengo todos los días... adolorida a mi lado izquierdo...

 

Es la minima intención que me queda... hasta que el tiempo me lleve de vuelta a la inocencia...

 

Que si paso mis horas perdido en inmensidad de un páramo vacío?... que si paso mis horas en la inmensidad de un sueño?... que si paso mis horas lleno de ilusiones?... Lo hago porque es el único modo en el que se seguir siempre vivo...

 

A veces... cuando todas las palabras pierden sentido... solo me quedo a guardar silencio sobre el río... y antes de volver la vista a mi espalda... miro al cielo oscuro y agujereado de luz...

 

Y le canto a mi preciosa Luna como un grillo...

 

Hasta que con las ojos cerrados doy media vuelta... y con un sonrisa cansada... lejana, distante, dolorosa...

 

Me retiro al olvido...

El día que soñé mi muerte...

El día que soñé mi muerte...

Tuve entre mis dedos tu cabello... por primera... y tristemente por última vez...

Tuve tus ojos... por primera... y tristemente por última vez...

Pero así es la vida... no había de que arrepentirme... e hice cuanto pude solo por quererte...

Era el final de mi libro... era el final de mis historia.. de mis años... de mis fechas y sus cosechas...

 

El tiempo que pude me aferré a tu imagen aunque no estuviste mucho tiempo... el tiempo que pude solté palabras....

el tiempo que pude intenté hacerte reír... el tiempo que pude perdoné todo a todos... y solo quise darte mi sonrisa eterna...

Jamás supe si eras, eres o serás quien haga de ella algo que haga honor a lo que amo...

 

Pero no tuve mas deseo que el dártela... por quererte.... y por miedo... por resignación...

Yo estaba por irme... mis ojos estaban deslucidos... ya apenas veía tu rostro...

 

Y así me marche... con un último beso que coloqué en tu frente... y mi alma se echó a morir...

 

Por fuera... despersonalizado... otro par de ojos míos veía a mi cuerpo desvanecer toda señal de vida... y estaba triste.. estaba profundamente triste... yo no quería morir... aún tengo mucho que hacer... mucho que sentir... mucho que dar... aún tengo mucho... mucho... mucho que amar...

 

Pero tuve que irme... y aun cuando jamás sabré porque la figura final ante mi visión fuiste tu... lo unico que pude hacer fue repetir una vieja frase... de un viejo escrito de mis antologías cortas... una frase de perdón....

 

"Róbame las palabras... arráncamelas suavemente... deja en mi cabeza un remolino y en mi corazón una vela encendida... borra de mi mente la prosa y la poesía barata... solo deja en ella un recuerdo de una hora imprecisa... de un minuto de mas de 60 segundos... de un dia que apenas duró un suspiro... Olvida estas mismas palabras si quieres... condénalas al abismo... pero si mientras lo haces te topas con una noche entre tus recuerdos... en la que te llené de suspiros... y te hice estremecer... desde tan lejos que es imposible entenderlo... sí un día te levantas y a mi ausencia te vistes con aquel suspiro que te pedí guardar en tu armario...

 

solo te pido una cosa antes de que arrojes esa imagen al fuego...

 

perdoname... por quererte... "

Esto dije la segunda vez...

Se erige una barrera entre dos personas... y esa pared, tan franca, se podría volver tan frágil si alguno de los dos lo quisiera...

Se es capaz de luchar contra un muro solo por tocar un rostro?... 

 

Si fuese yo... soy yo... lo he intentado mil veces... y el muro se agranda... no logro ver una grieta... no logro dilucidar el punto donde derribarlo se vuelve posible...

Y es que a mitad de la madrugada... cuando he pasado noches en vela... lo único que pienso es en ese muro...

 

Y me pregunto entonces... y me digo entonces... y me reprocho entonces...

 

Que tal vez ese muro... lo levanté yo... 

Esto dije la primera vez...

Se erige una barrera entre dos personas... y esa pared, tan franca, se podría volver tan frágil si alguno de los dos lo quisiera...

Se es capaz de luchar contra un muro solo por tocar un rostro?... si fuese (soy) yo... habría destrozado mis manos hasta volverlas inútiles solo para alcanzar un roce... esperando que del otro lado... ella me tome si me encontrara cansado, y con el aliento debil... 

Y me llevara a dormir... con ella... a soñar solamente... 

Y una vez despierto y con la fuerza en mis manos de nuevo... estaría yo para cuidarla...

Tercer intento...

Acabo de intentar escribir primero una historia acerca de mi y de mi pasado... falle....

Luego intente escribir algo acerca de ti y de la esperanza.... y este es mi tercer intento...

Me doy cuenta con cada letra... que hoy no puedo escribir nada... tuve 3 intentos fallidos en mitad de la madrugada... y estoy bien con eso... y cansado... y triste... pero estoy bien..

Y así despierto... de ti...

Se reduce a cenizas el sentir... el corazón late mas despacio para no desangrar el dolor profundo que lleva dentro... se mece armoniosamente hasta quedar dormido...

En lo profundo del sueño se sumerge entonces el alma... y se relaja en el ambiente el deseo...

Pacificamente el humo toma forma, de la mano que acaricia la espalda del niño asustado... y se hace entonces mujer el mundo entero...
La luna baja para vestirla de plata,  de oro lleva la luz que la rodea...

La soledad es un ente enorme, y nos encuentra a cada esquina...
Cuidadora del mundo y de los encuentros... es amiga y herramienta del tiempo...

Planta en todos su presencia y nos lleva lugares lejanos dentro del lago que somos...

Descubrimos entonces la caricia, el beso infinito y nos perdemos en la locura y el delirio... el suspiro entonces devela su rostro y le tenemos como una ilusión en las manos...

Quiero detener el tiempo...la fiebre se hace piel y agua... el calor evapora cada sensación y la coloca sobre nosotros dignamente... hasta que arremete el ruido contra nosotros...

Poco a poco abandonas la estancia... la luna, la soledad, el niño y la madre se hacen humo de nuevo... se apaga la luz... y como en un escenario queda una luminaria única sobre el cuerpo etéreo que tenemos...

Y de un golpe todo se oscurece... abrimos los ojos y estamos solos... tendidos sobre las sábanas... mis manos te buscan y eres solo un hueco en mitad de la noche...

Y detras del cristal fino y transparente se figura entonces tu nombre... se escapa de mi boca... y con el corazón pequeño me aferro al sonido de su ultima letra... hasta que mis oidos sordos me consumen... igual que el pesar de mis ojos que se hacen ciegos de nuevo... y mis manos ceden al cansancio... tomo mis alas y me cubro con ellas...

Y vuelvo a soñarte miles de veces sin recordarlo... hasta que el sol se cuela por la ventana y el ligero espacio entre mis parpados...

Me visto con mi nombre y mis quehaceres... cierro la puerta tras de mi... es hora de volver al mundo tacito y tangible...

El día comienza y a mi solo me queda despedirme de la última imagen... una silueta desdibujada...

Y así despierto... de ti...

Fiebre...

Fiebre...

Ven aquí y arráncame el delirio... la fiebre... con las manos arráncame la ropa y que quede solo mi alma aquí...

Es difícil a veces, ser la presa que soy yo ante la locura... ser insensato hasta querer morirme... así que ven... y apaga el fuego que soy con el agua de tu boca...

Hace un par de días colgué un suspiro en el armario... quiero verte vestida con el...
aquí conmigo...

Pero no se me va... nunca... tu voz...

Pero no se me va... nunca... tu voz...

Se me va de las manos como el aire...

Quien es ella a quien extraño tanto?... 

por que la espero como se espera al invierno esas noches calurosas, solitarias, de verano?

 

 Calidece mi pensamiento cuando llega su imagen a mi corazón... palpitante, siempre palpitante... 

Y yo entonces soy como un niño... como un niño dormido que sueña a ser astronauta... que sueña a ser aviador... que toca las nubes como algodón entre los dedos...

 

Me precipito en palabras porque es lo que conozco... y le digo y le digo tanto... tanto como que la quiero sola... que la quiero acompañada... que la quiero cuando estoy lejos y la quiero cuando quiero estar cerca...

 

Cuando la sueño, quiero pensar que ella también me sueña... quiero pensar que nos hemos puesto de acuerdo... como si fuese un paseo de viernes por la tarde por un parque lucido... lleno de hojas de otoño en el suelo... y caigo entonces en el infinito que es ella...

 

 Tiene nombre y se llama tú... tienes nombre y te llamas tuya... y yo deseando que quieras llamarte mía... que tomaras el nombre yo como una pulsera... como aquellas que se toman y se usan por ser regalo... detalle... palabras hiladas como historias que te cuento de noche... que te cuento con miles de augurios y detalles tontos como conversaciones entre tipos maleducados que solo conocen la union que tienen...

 

Se me va de las manos su cabello... se me van de las manos tus ojos... dame tus ojos de nuevo... ven y posalos sobre mi... mirame tranquila... lejana pero cerca... regalame una mirada que me haga querer morirme en tus brazos cada noche que no te tengo...

 

 Se me va de mi memoria, tristemente, a veces, tu rostro...  y me aferro a la imagen que me queda de ti hace dias, meses, y una eternidad... siento que fue nunca cuando te he visto... aun cuando te veo siempre, al menos, en mi latir maldito... ese que me mantiene vivo...

 

 Pero no se me va tu voz... nunca tu voz que escuché cantar... que escuché tocarme de una manera imprecedente... me quedo tu voz en una caja de música... y la abro cuando voy a dormir... y es mi canción de cuna y despertador tu voz...

 

 

Pero no se me va, nunca.... tu voz...

 

PD: Aunque no lo parezca... pero la imagen en este post nunca tuvo mas sentido...